Renta fija y expectativas de inflación

PULSO 18/11/2013

Por Matías Madrid. Los actuales niveles de inflación implícita hacen atractivo aumentar la exposición a instrumentos reajustables en UF.

En las últimas semanas el ajuste a la baja en las expectativas de crecimiento para el próximo año y el consiguiente impacto sobre las expectativas para la Tasa de Política Monetaria han generado una fuerte caída en las tasas de interés nominales. Las tasas reajustables también experimentaron una disminución, pero de menor magnitud. Por lo tanto, las expectativas implícitas de inflación para corto y mediano plazo han caído con fuerza alejándose del rango objetivo de la autoridad monetaria. Evidentemente es un hecho relevante que el Banco Central debe estar considerando para su decisión de política monetaria.

A inicios del mes de septiembre, la inflación implícita entre 2 y 10 años se ubicaba a todo plazo prácticamente en torno a 3%. Actualmente la situación es bastante distinta y a 2 años la cifra implícita se ubica algo por debajo de 2,20% en tanto que a mediano y largo plazo también se observa un fuerte ajuste, ubicándose en 2,55% y 2,73% a 5 y 10 años respectivamente. A grandes rasgos los datos anteriormente señalados tienen internalizado un escenario de desaceleración para la economía local que llevaría al Banco Central a disminuir la Tasa de Política Monetaria a 4,0% en 2014. Esto asume probablemente un ritmo de crecimiento de entrada para el 2014 en torno a 4,0%.

Desde un punto de vista de inversión en renta fija, los actuales niveles de inflación implícita hacen atractivo aumentar la exposición a instrumentos reajustables en UF considerando adicionalmente los niveles de liquidez local y externa junto con la probable evolución del precio de la energía en el mediano plazo. Por otra parte, en el mercado de intermediación financiera y renta fija la liquidez es excepcionalmente elevada. Los niveles de spread de bonos bancarios y corporativos no son particularmente atractivos y en el caso de los depósitos bancarios nominales muestran niveles de spread extremadamente bajos. Incluso a 90 días la proyección implícita para la Tasa de Política Monetaria en los instrumentos transados es igual  la tasa de depósitos bancarios nominales al plazo. Finalmente la compra de bonos de emisores locales o latinoamericanos en dólares continua siendo atractiva. Utilizando derivados para comparar con la misma base es posible obtener en torno a 60 ó 70 puntos base adicionales respecto a un bono de igual clasificación en el mercado local. En este último caso, cabe advertir que el riesgo de alzas en las tasas de interés de Estados Unidos se mantiene plenamente vigente, lo que sugiere realizar coberturas para eliminar este riesgo del portfolio.

*El autor es economista jefe de Banco Penta.