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Baja de clasificación traería leve encarecimiento de costo de fondo: ¿vienen problemas para la banca?

Javiera Donoso 17/07/2017

Aunque analistas estiman que los spreads de los bonos del sector no se vean muy afectados, los cuasi soberanos, como BancoEstado, podrían verse impactados.

La anticipada baja de clasificación de riesgo soberana de S&P Global Ratings llegó, y no sola. Un día después de recortar la “nota” crediticia del país a “A+”, la misma agencia informó su decisión de bajar la categoría de dos bancos nacionales y la perspectiva de diez entidades financieras locales más, citando la necesidad de evaluar la vulnerabilidad de las firmas ante shocks externos y débiles pronósticos de crecimiento para el país.

BancoEstado y Banco de Chile vieron una reducción de un escalón, pero quedaron con un outlook “estable”. Por su parte, el cambio a perspectiva “negativa” incluyó a Banco Santander Chile, BCI, Itaú, Banco Bice, BBVA, Banco Security, Tanner Servicios Financieros, LarrainVial Corredora de Bolsa y LQ Inversiones Financieras, sociedad a través de la cual el grupo Luksic y Citi controlan a Banco de Chile.

Aunque se esperaba que el rating soberano cayera, ¿qué significará el cambio en las clasificaciones y perspectivas de los bancos?

Para Felipe Lubiano, head of Fixed Income Research en BCI Asset Management, el costo de fondeo de los bancos nacionales aumentará a raíz de la decisión de S&P, pero ese efecto no será inmediato, y “no debería ser tan fuerte”, dado que la calificación crediticia del país sigue siendo alta.

Según comenta el analista, el principal catalizador del aumento de estos costos será la calidad de los activos y qué tanto deterioro demuestren. En esa línea, señala que si es que aumentara la tasa de morosidad en las colocaciones de las compañías, tendrían que buscar financiamiento a una tasa mayor, dado el aumento de riesgo.

Desde Humphreys, el gerente general Aldo Reyes concuerda con que las tasas de interés de la deuda de las firmas del rubro experimentarán un alza, en línea con lo que sucederá con otros emisores corporativos: “Los inversionistas serán los que exigirán un mayor retorno por los papeles de los bancos nacionales, debido al mayor riesgo”.

A esto agrega que, si bien el impacto más inmediato lo sentirán las empresas que están en proceso de financiamiento, las que ya emitieron van a querer refinanciar tarde o temprano, “y ahí también enfrentarán una tasa más alta”.

Los CDS de Chile a 5 años -una de las expresiones de los premios por riesgo de los países- aumentaron después de la noticia de la rebaja de clasificación. El jueves pasado cerraron en el nivel de los 64,74 puntos base. Al día siguiente, después de que se conociera el cambio de categoría, se levantaron hasta los 66,47 puntos base, manteniéndose cerca de sus niveles mínimos desde 2014.

Esto, indica Lubiano, apunta a que la percepción de riesgo no aumentó necesariamente entre los inversionistas extranjeros.

De todos modos, el mayor impacto a nivel de spread en los bonos se sentiría en el mercado exterior (más sensible a este tipo de cambios) y a los bonos cuasi soberanos, es decir, de compañías que están íntimamente ligadas con el perfil crediticio de Chile, como BancoEstado.

El jefe de renta fija latinoamericana de BCI sostiene que esta firma sería la más afectada por un eventual crecimiento en los spreads por concepto de premio por riesgo. Es más, el banco se vio afectado a nivel de clasificación crediticia cuando otras compañías estatales -como Codelco, ENAP y Metro- no se vieron rebajadas.

En teoría, los otros bancos también podrían ver crecer los spreads de sus bonos, agrega Lubiano, pero como el nivel de margen es “apretado”, un salto de cinco o diez puntos base en la cifra se podría recoger como una volatilidad diaria más que como efecto de la rebaja de outlook.

Además, agrega el analista, si es que llegara a darse un aumento en los spread, las compañías tienen la capacidad de absorberlo, dado que esa fuente de fondeo “se diluye muchísimo” frente a los costos de fondos generales.

“El fondeo que hacen a través de estas notas es nada en comparación a lo que hacen con las otras estructuras”, comenta.

Sobre el caso de la mayoría de los bonos corporativos, el gerente de inversiones local de MCC, Sebastián Vives, indicó que todavía no se observa un alza en los spread de los papeles de empresas y que no necesariamente van a subir, dado que se moverán en función de los flujos de inversionistas y del crecimiento de la oferta en el mercado de deuda.

De todos modos, el actual escenario pone una duda sobre la situación de varias compañías que recurren frecuentemente al mercado internacional para emitir deuda, como Codelco, ENAP y Banco Estado. Empresas que además tienen vencimientos que se aproximan.

Entre 2018 y 2019 los vencimientos suman un poco más de US$2.700 millones, del cual 37% corresponde a Inversiones CMPC, 22% a la minera estatal, 18% a Celulosa Arauco y el restante 23% a ENAP y Masisa, aproximadamente en partes iguales. Para 2020 la cifra asciende a US$2.424 millones, que corresponde a bonos de Codelco, Colbún, ENAP, LATAM, Masisa y SQM.

Consultados al respecto, desde Codelco, compañía que está próxima a emitir un bono, señalaron que “mantiene sus clasificaciones de riesgo inalteradas”.