Trader

Are you experienced?

PULSO 03/06/2016

Por Gonzalo Restini.

“I don´t know what I want, but I know how to get it “ (Anarchy in the UK, The Sex Pistols, 1977)

Casi 40 años después, la frase de Sid Vicious y Johnny Rotten resulta perturbadoramente actual. Seguramente lo seguirá siendo en 40 más también. En Londres y en Santiago. Es la ley de la vida.

Es fácil gritar y saltar mostrando los problemas y los errores. Pero es muy difícil construir modelos alternativos que funcionen mejor que el que se critica.

Esta es una conclusión de los no-jóvenes. No es la edad lo que realmente nos separa. Es la experiencia. La experiencia de armar algo y pasar por el proceso. Lo que sea. Un proyecto, un negocio, una casa. Se trabaja, se sufre, se frustra, se recompone. Se mira de lejos. Se corrige. Se bota al tacho. Se parte de nuevo.   

Así llegamos a cosas más complejas, como un sistema de educación.  “Que se acabe la educación privada, el Estado debe asumirlo porque es un derecho social”. Una frase tan rabiosa como vacía, pronunciada por nuestros estudiantes-protestantes por estos días.

Un sistema de educación es una construcción que implica 200 años de trabajo de las mentes más brillantes de este país. Se ha armado ladrillo a ladrillo. Puede tener defectos, pero echarlo abajo con un combo para que quede sólo polvo y escombros es simplemente una lesera. O más sencillo: falta de experiencia.

Que se ponga a esos muchachos en poco tiempo más a tomar decisiones importantes con escasa supervisión sería difícil de entender. Bueno, eso es exactamente lo que se hizo en los últimos dos años.

Los integrantes Revolución Democrática que se acaban de ir del Ministerio de Educación eran un poco mayores no más y pasaron sin escalas de pintarse la cara y marchar a ser actores principales de las Reformas Educacionales. No eran experienced. Y no podían serlo. El problema es que los dejaron hacer demasiado. Dele no más. Con el ímpetu de la juventud, pero sin los matices que dan la sabiduría de los años.

Esa puede ser una de las razones por las que nadie está conforme con el resultado. Converse con cualquiera que esté metido en el tema de la educación y no escuchará dos opiniones: esto no huele bien. Nadie sabe lo que pasará, nadie toma decisiones, está todo por verse. En los colegios y en las universidades.

Y no es culpa de los jóvenes idealistas. Ellos venían con la lógica de los Sex Pistols en el cuerpo. Los que fallaron fueron los mayores, los experimentados. Sus jefes. Por ingenuidad, por dejación o por exceso de entusiasmo, dejaron hacer. Olvidaron la importancia de la pregunta de Jimmy Hendrix: “Have you ever been experienced?”. Incluso un radical como él sabía comprenderlo. Respondía, con autoridad, como queriendo decir, déjame guiarte: “Well, I have”.

El autor es panelista de Información Privilegiada, de Radio Duna.