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Roshy John y Ashok Krik: “La mayoría de las sociedades no están preparadas para los nuevos paradigmas digitales”

Paula Núñez 25/07/2017

Entrevista con expertos en robótica e Inteligencia Artificial de Tata. Los expertos de Tata dan cuenta del impacto que tendrá la robótica en industrias como el retail o la minería. Además, indican que la interacción social determina el rumbo del desarrollo tecnológicos y el dilema ético de los vehículos autónomos.

Son los encargados de dar luces acerca de cómo serán las organizaciones del mañana a partir de la tecnología. Roshy John, director de robótica e Inteligencia Artificial de Tata Consultancy Services y Ashok Krik, líder de social media y reimaginación del lugar de trabajo de la misma compañía, estuvieron de paso en Santiago para participar del seminario Value BPS y hablaron acerca de cómo la tecnología está transformando nuestras vidas.

¿Qué evaluación hace del mercado de robótica?

-RJ: Hoy, la industria está trabajando en la robótica no convencional. Se trata de una área que tiene como fin ayudar a la gente e instituciones como retail o aquellas ligadas al mundo financiero, reduciendo costos operacionales en la automatización. Aunque no se trata de una solución de automatización simple, la idea es usar inteligencia artificial, la cual tiene algoritmos que la hacen más eficiente e intuitiva.

-AK: Durante los últimos 30 años, la robótica ha estado presente en la manufactura de manera activa. De hecho, ha permitido reducir entre 70% y 80% el número de personas en la industria automotriz.

¿Qué uso está haciendo el segmento corporativo de estas tecnologías?

-RJ: El escaneo o la revisión de documentos, donde una máquina puede leer documentos, comprendiendo, por ejemplo, el contenido de los contratos. Hay una serie de mejoras que apuntan a la automatización, porque se establecen procesos mucho más eficientes, si se compara con el método manual.

¿En qué punto está hoy la inteligencia artificial (IA)?

-AK: A nivel básico, la IA es capaz de reconocer objetos respondiendo preguntas como “¿qué es esto?”. En ese sentido, la computación visual funciona muy bien y tiene aplicación en cualquier industria como seguridad, retail o minería. El segundo tipo de uso es la predicción: “Yo sé esto. A partir de ello, va a bajar la venta en un porcentaje determinado”. El tercer tipo tiene que ver con variables, que es donde hoy trabajamos de manera intensa.

¿Qué áreas de negocio se han visto fortalecidas con la IA?

-RJ: La banca es una de las que tiene mayor potencial de impacto. La IA estará presente en el back office, aplicando solicitudes, teniendo una lectura precisa de documentos y haciendo evaluación de riesgos. La IA será determinante a la hora de establecer a quién se le da un producto en la banca y a quién no. En el caso del retail, la automatización estará presente en todo tipo de actividades dentro de la cadena de abastecimientos. Se usará IA para decidir dónde poner artículos dentro de la tienda, por ejemplo. Parte de la ventaja de utilizar estos algoritmos es que no tienen descanso y su mejora es continua.

¿Cómo llegaría a industrias como la minería?

-AK: En industrias como la minería se ha visto transformaciones profundas en la seguridad de las personas. Ya no hace falta enviarlas a zonas peligrosas. En muchos casos, la tecnología ha permitido disminuir las pérdidas humanas. Hoy los robots están siendo cada día más baratos, de modo que si se pierde uno, rápidamente puede ser reemplazado. Cualquier situación que involucre peligro podrá ser predicha por uno de ellos, y así evitar pérdidas humanas. Con tantos datos geológicos también se puede utilizar la IA para determinar de manera correcta donde perforar y ahorrar cientos de miles de dólares en las faenas.

¿Cuáles son las barreras de entrada este tipo de tecnología?

-AK: Cuando uno aplica este tipo de tecnologías a los negocios tradicionales, la gente suele preocuparse porque piensa que quizás puedan perder el trabajo. Hay un temor de que los robots puedan reemplazar a la mano de obra. Sin embargo, creemos que esto va a generar mayor trabajo. Van a aportar de la misma manera en que lo hicieron las calculadoras hace muchos años; ayudando a simplificar las operaciones, permitiendo hacer más trabajo en menos tiempo. Lo mismo ocurrirá con la IA, robótica y muchas otras.

¿Qué aspectos determinan el camino que están tomando los desarrollos tecnológicos?

-RJ: La interacción social es uno de los más importantes. Está determinando la forma en que nos relacionamos en todo nivel. No sólo a través de las redes sociales, sino que se busca replicar esa dinámica en casi todo tipo de desarrollo, desde un algoritmo hasta un vehículo autónomo… ambos tienen que ser capaz de dar la respuesta a su “interlocutor”.

¿Qué pasa con el factor cultural?

-RJ: Sin duda es el más importante. Hoy la mayoría de las sociedades en el mundo no están preparadas para hacer frente a los nuevos paradigmas digitales y no cuentan con la expertise para hacer frente a estas transformaciones. Los trabajos en el futuro van a necesitar un modelo educativo diferente porque el actual, no está diseñado para hacer frente a los desafíos de las industrias del mañana.

-AK: Un ejemplo muy sencillo tiene que ver con el mapa. Hasta hace pocos años la gente usaba uno físico para saber cómo llegar a su destino. Hoy, personas sin sentido de orientación pueden llegar al destino que desee tan sólo apretando un botón en su celular. Como sociedad tenemos que determinar cuáles son las habilidades que realmente necesitamos para saber externalizarlas a las máquinas.

¿Qué rol tiene la seguridad en la adopción de tecnologías como estas?

-AK: Es fundamental. Sobre todo si se considera que con la integración de dispositivos y sensores de la mano del IoT hay un sinfín de puertos por los que pueden entrar a la red de una organización. En ese sentido, la apuesta del machine learning (aprendizaje automático) es relevante.

Roshi mencionaba que uno de los grandes desafíos para tecnologías como IA o vehículos autónomos es que éstas avanzan mucho más rápido que la legislación…

-RJ: Una de las encrucijadas en que se encuentra el desarrollo de vehículos autónomos pasa por quién es el responsable en caso de accidente. Acaso será la compañía de seguros, el fabricante o el dueño del vehículo. La historia dice que la legislación nunca ha ido a la par los cambios tecnológicos. La disrupción ocurre primero, y luego la legislación se pone el día. El gran problema es que a diferencia del pasado, la disrupción tecnológica hoy se da mucho más rápido. Entonces cuando la ley se pone el día con algo, ésta ya está obsoleta.