Opinión

Vacaciones inesperadas

PULSO 11/10/2017

Las explicaciones por el uso del feriado legal del subsecretario Aleuy sólo confundieron aún más las cosas.

Una de las noticias que marcó la semana pasada fue la casi renuncia del subsecretario de Interior, Mahmud Aleuy, alcanzando ribetes insospechados y con justificaciones que más parecían dirigidas a una audiencia infantil. Según trascendió, el subsecretario le habría manifestado la intención de renunciar a la Presidenta Michelle Bachelet a raíz de la polémica por la política a seguir con el problema de violencia en La Araucanía. La crisis se detonó por la recalificación de la querella por Ley Antiterrorista contra los comuneros mapuche que estaban en huelga de hambre adoptada por el Gobierno, pese a que había sido apoyada por Aleuy. Ese cambio se interpretó por todos -y por él también- como una “quitada” de piso por parte de la administración Bachelet. De hecho, el subsecretario del Interior había afirmado en los días previos que una recalificación no figuraba entre las posibilidades. Así, tras reunirse por algunos minutos con la mandataria, la información oficial fue que Aleuy optó hacer uso de su feriado legal, a lo que la Presidenta agregó que el subsecretario estaba cansado debido a que no se tomó vacaciones tras los incendios del verano. No hay ninguna situación polémica con La Araucanía, explicó la primera autoridad del país. No obstante, algo no concordaba. PULSO publicó el viernes pasado que Aleuy sí tomó sus vacaciones entre febrero-marzo. Tras lo cual nuevamente el Gobierno debió salir a explicar lo inexplicable: la mandataria se refería a vacaciones pendientes.

Lo observado durante la semana pasada parece más bien una comedia de equivocaciones, en lugar de una política comunicacional de un gobierno.