Opinión

Una nueva etapa en la crisis de Venezuela

PULSO 07/01/2016

La instalación de la Asamblea Nacional controlada por la oposición marca un antes y un después.

Una nueva etapa se ha iniciado en Venezuela con la instalación el martes reciente de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición al chavismo. Desde luego la cohabitación con el régimen del Presidente Nicolás Maduro no se anticipa civilizada, luego de que el Ejecutivo ha entregado múltiples indicios de que no reconocerá las atribuciones del Parlamento. De hecho, ya le restó la supervisión del Banco Central y pretende legislar con un cuerpo comunal paralelo formado por adherentes del PSUV. Las autoridades de la nueva Asamblea, a su turno, comunicaron que en un plazo de seis meses esperan implementar un mecanismo para el reemplazo del Gobierno a través de las disposiciones que la propia Constitución considera. La ciudadanía venezolana se manifestó de modo inequívoco el 6 de diciembre por el cambio, y si el Presidente Maduro no admite el ejercicio de las facultades parlamentarias, ejecutaría un virtual golpe de Estado. Brasil ya le ha advertido que no escoja ese camino. Con todo, la completa incertidumbre y tensión política se complican gravemente porque se escenifican en medio de una crisis económica que día a día solo se agudiza, sin que el Gobierno impulse ninguna de las políticas mínimas para enfrentarla racionalmente. Las señales muestran que el riesgo de un deterioro global de la situación de ese país no están disminuyendo. La región debe estar atento a ello. 

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