Opinión

Tamaño del Estado versus eficiencia

PULSO 13/02/2018

Cómo controlar el creciente peso estatal será uno de los desafíos de la nueva administración que se instalará en marzo. La eficiencia debe ser el norte.

EL TAMAÑO del Estado que entregará la Presidenta Michelle Bachelet es mayor en varias dimensiones del que recibió. Hoy tiene más personas empleadas, un mayor presupuesto y una importante mochila adicional de deuda pública que hace cuatro años.

En números, el presupuesto del Estado creció hasta representar el 25% del PIB en 2017, frente al 21,5% de 2013. En ese año el gasto del presupuesto fue US$53.015 millones, mientras que en 2017 se ubicó en US$64.845 millones. Para 2018 el monto presupuestado para el sector público es de US$67.398 millones.

Producto de lo anterior hubo una notoria aceleración del endeudamiento público. Pasó de representar 12,7% del PIB a fines de 2013 hasta llegar a 23,8% del Producto para el cierre de 2017. Precisamente fue esta la razón por la cual las clasificadoras de riesgo pusieron su mirada sobre Chile, lo que terminó costando la clasificación de riesgo al país.

Otro reflejo del aumento del tamaño del Estado se mostró en la contratación del sector público central, la cual subió 13% llegando a 249.595 funcionarios al cierre de 2016, según cifras de la Dirección de Presupuestos. De acuerdo al INE, en tanto, la creación de empleo de la administración central creció 188.501 en los últimos cuatro años.

Todo lo anterior se ha justificado en la creciente demanda de servicios por parte de la ciudadanía al Estado. Es cierto que la sociedad pide más al Estado, pero no hay que confundirse. Las personas exigen, pero no cualquier servicio. Este debe ser de calidad. Y eso no se logra con un Estado más grande, sino más eficiente y más ágil. Este será uno de los desafíos de la nueva administración: cómo controlar el creciente peso del Estado.