2243449_500.jpg

Opinión

Sombras chinescas

PULSO 21/01/2016

Por Nicolás Magner. Chile ha privilegiado el crecimiento sobre el desarrollo porque el cobre continúa siendo el 50% del total exportado.

Hoy observamos que el precio del cobre recorre mínimos históricos y preguntamos por qué un país que creció al 5% hoy no crece. ¿Qué hicimos, o no hicimos, durante la década del ciclo de expansión de los commodities? Muy poco quedó de todo eso y ahora, tal cual las sombras chinescas utilizan manos y lámparas para dramatizar una ilusión, Chile culpa a China entre otros “factores” externos.

¿Cuánto le podrá afectar a la economía chilena la desaceleración de China? Es parte de la ilusión, enfrentar la realidad es preguntarse qué hicimos para depender tanto de China. Una conjetura es que esto es el resultado de un país que privilegia el crecimiento sobre el desarrollo.

Crecimiento y desarrollo son dos términos diferentes. Crecer implica producir más con más recursos. Desarrollo implica cambios en las formas de producir, lograr producir más con menos, y producir nuevos productos y servicios. Pero Chile ha privilegiado el crecimiento sobre el desarrollo porque el cobre continúa siendo el 50% del total exportado. Además, ha definido que las áreas de crecimiento serán minería, agricultura, pesca y turismo, desestimando la inversión en ciencia y tecnología. Y las cifras se acumulan. Chile es un país con bajo gasto público y privado en I+D. Conicyt está en crisis por la ausencia de una planificación de largo plazo y exceso de burocracia. En Chile la ciencia y la tecnología no se discuten, menos son una opción de vida para las generaciones futuras. Dedicarse a la ciencia y la tecnología es una fantasía.

En Chile se ha fraguado una cultura estática y conservadora, donde el mérito es hacer lo mismo pero mejor, resultando en una economía de materias primas altamente sensible a los ciclos económicos, donde cada vez que sube el ciclo económico, se proyecta una imagen falsa de éxito, impulsando la sobreexplotación y desestimando la prioridad por crear e innovar. Cada vez que baja el ciclo económico, creemos en la ilusión de que se debe a “factores” externos (en esta oportunidad, China), las empresas recortan costos, el Estado incrementa el gasto fiscal, y confiamos en que una tasa de interés baja impulsará el crecimiento a base de mayor consumo, y por fin pensamos en hacer cosas diferentes e innovar, pero el Estado y las empresas señalan que ya no hay recursos suficientes.

Chile entonces es el resultado de un crecimiento que en el pasado solo se debió al gasto fiscal post terremoto y a un precio inusual del cobre. ¿Dónde nos preguntamos cómo hacer mejor lo que hacemos? Hacer cosas diferentes basados en ciencia y tecnología que permitan depender más de nosotros mismos no tiene espacio. Somos entonces el resultado de un espectáculo de sombras chinescas.

*El autor es académico Facultad de Economía y Negocios Universidad Finis Terrae.

Archivos relacionados