Opinión

Presupuesto 2018

PULSO 03/10/2017

Parece poco razonable el nivel de aumento del gasto fiscal anunciado por la autoridad, al tiempo que algunas de sus proyecciones parecen muy auspiciosas.

El último Presupuesto de la Presidenta Michelle Bachelet vino con sorpresa. Es que el crecimiento del gasto público pronosticado para el próximo año es de 3,9% real, por sobre el 3% que en el mercado estaban descontando. Es que cualquier número sobre el 3% supera con creces el crecimiento tendencial de la economía chilena (2,6%), lo que augura una difícil caída importante del déficit estructural, pese a que la autoridad ha señalado lo contrario. El ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, defendió ayer la cifra: “Este 3,9% que hemos previsto como aumento del gasto público es consistente con una reducción de 0,25% en el déficit estructural”.

Para sustentar los supuestos macro del próximo año, como un precio del cobre en US$2,88 la libra y un PIB en 3%, acude además del impulso internacional a la expansividad de la política monetaria que debería redundar en mayor inversión. También, el ministro reconoce que espera una mejora en la confianza de los consumidores y de las empresas, que darían “un nuevo impulso a la demanda interna”.

La proyección del precio del cobre efectivo para 2018 realizada por Hacienda es más optimista que la del Banco Central, lo que no parece cauteloso, considerando sobre todo el alto grado de incertidumbre y la participación no menor de los inversionistas en los mercados del metal rojo.

Por lo tanto, no parece razonable este nivel de aumento del gasto fiscal propuesto en el Presupuesto. Por lo demás, si bien se ha justificado este mayor gasto so pretexto de ser un erario reactivador, lo cierto es que la evidencia indica que en países abiertos como Chile, el efecto de esto en la actividad es mínimo.