Opinión

Nuevo cónclave de la NM: ¿para qué?

PULSO 15/01/2016

La reunión del Gobierno con los líderes de la coalición se debe mirar con cierto escepticismo.

Las últimas cumbres impulsadas por el Gobierno y el oficialismo han generado altas expectativas y desilusionantes resultados. La reunión convocada por la Presidenta Bachelet en el palacio de Cerro Castillo, en Viña del Mar, a solo 36 horas de haber concluido puede ser catalogada como noticia en desarrollo. La reunión del equipo político y económico del Gobierno junto a los líderes de los partidos de la Nueva Mayoría puede observarse con un cierto nivel de escepticismo, dado que no hay evidencia empírica de que haya efectivamente cumplido sus propósitos. La coalición puso sobre la mesa la idea de un pacto de una agenda legislativa sobre la que el Gobierno ha estado presionando en las últimas semanas y desatando la incomodidad de sus parlamentarios. Como en ocasiones anteriores, la instancia apuntó a resolver los intereses de La Moneda -que quiere obras que mostrar para cuando la mandataria cumpla dos años el 11 de marzo- contrapuestos con los de la Democracia Cristiana, fundamentalmente, partido que cree que una moderación de la velocidad de reformas como la laboral puede conducir a una legislación más moderada. Sin embargo, y pese la información emanada la misma noche del miércoles, no es claro que este nuevo intento funcione. A partir de la carta de influyentes personalidades DC o cercanas a la falange y declaraciones como las del presidente del PC a PULSO a principios de esta semana, es evidente que en la Nueva Mayoría existe una fisura programática de improbable solución.

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