Opinión

Nueva Constitución y estrategia política

PULSO 08/03/2018

La Presidenta instaló las bases de la discusión futura. El contenido del proyecto tiene bajas probabilidades de avanzar legislativamente, pero guiará la discusión futura.

Como fue la tónica de su mandato, Michelle Bachelet presentó un proyecto de ley sin mayor acuerdo o conversación con la Nueva Mayoría.

Aunque la reforma constitucional anunciada se basó en la institucionalidad creada para ello, generando bases ciudadanas, hubiese sido prudente un mayor diálogo con el parlamento, el denominado trabajo prelegislativo. También hubiese sido deseable que enviara el proyecto con mayor antelación y no en los descuentos de su mandato.

En el fondo, llama la atención que la mandataria intente por la vía constitucional derechos que pueden resultar complicados para el país. El derecho a la vivienda o a huelga son aspectos que deben preocupar al sector privado, así como también buscar la equidad salarial entre hombres y mujeres. Hemos sido testigos en múltiples ocasiones -algunas más recientes que otras- respecto a las implicancias de generar rigideces u obligaciones vía ley con el objetivo de beneficiar a ciertos sectores.

Es por ello que por más que sea una maniobra más testimonial de la Presidenta Bachelet -tiene baja probabilidad de avanzar-, instala una compleja discusión. Es así como esta decisión se debe entender como una estrategia política. Michelle Bachelet puso el guión, el desde y obligará a que la futura discusión que se dé sobre esta materia en Chile sea sobre la base del contenido del proyecto de ley.

Es de esperar que hacia delante se tenga en consideración el potencial impacto económico de los compromisos adquiridos.