Opinión

Moderación de discurso y voluntarismo político

PULSO 25/05/2016

Hasta el momento, el Gobierno no ha dado señal clara respecto sobre cómo retomar el crecimiento.

El mensaje que ha buscado transmitir La Moneda post discurso del 21 de Mayo es una moderación de las expectativas respecto del programa de Gobierno, con un segundo tiempo marcado por la implementación de las llamadas reformas estructurales. Así lo manifestaron los ministros del área económica y la propia Presidenta de la República, que apuntó a reafirmar esta lectura en entrevistas otorgadas tras su cuenta pública. En radio Duna, la mandataria reiteró el tono moderado que usó en su discurso del 21 de Mayo, particularmente en temas como educación, economía, crisis de confianza y reforma constitucional. Respecto del escenario macro, la Presidenta sorprendió diciendo: “Siempre he creído que el crecimiento es necesario para la equidad e igualdad, distribuir la pobreza no tiene sentido. Hay que crecer y además mirar las herramientas que permiten que ese crecimiento se distribuya mejor”. Esta moderación le ha valido al Gobierno críticas de algunos sectores de la Nueva Mayoría que demandan una actitud más frontal respecto de las reformas pendientes, como la educacional. Pero la moderación del discurso parece más un voluntarismo de distintos sectores políticos que un quiebre en la agenda de Gobierno. Pese a que, en efecto, la Presidenta habló sobre crecimiento económico y ha quitado presión mediática al proceso constituyente, lo cierto es que no ha dirigido ninguna acción que apunte directamente a retomar el crecimiento económico, que deberá ser, por lejos, la principal preocupación del Gobierno.