Opinión

Millennials made in Chile: ¡no tan millennials!

PULSO 20/02/2017

Por Lucy Krell. Puedo asegurar que el perfil de nuestros Millenials no responde al preestablecido y definido por la sociedad norteamericana.

Muchas publicaciones se han hecho describiendo a esta generación de los nacidos cerca del cambio de milenio, jóvenes de un amplio rango de edad: entre 16 y 35 años, y a los que se les cuelga una serie de etiquetas respecto a sus motivaciones, comportamientos laborales, donde viven, cuando hacen familia, cómo les gusta trabajar, etc.

La reflexión a la que me gustaría invitar es a verificar, cuán válidas son las caricaturizaciones – mayoritariamente norteamericanas- realizadas sobre esta generación de los consumidores y ejecutivos del futuro. ¿Son aplicables en todos los rincones del mundo? Y remitiéndonos a Chile… ¿Qué tan Millenials son nuestros Millenials? ¿Podemos llamarlos así? ¿Responden a este estereotipo? ¿Debemos pensar en adaptar las estructuras de nuestras empresas por este tipo de perfil, que ni siquiera sabemos si es efectivamente una tendencia en nuestro país?

*Características del Millenials USA

1) Consumistas

2) Les gusta el buen vivir

3) Suelen vivir con sus padres para ahorrar

4) El 67% prefiere emprender a emplearse.

5) Les cuesta desempeñarse en estructuras piramidales de poder

6) Valoran la horizontalidad, trabajos flexibles, jornadas parciales que le permitan una buena calidad de vida

7) Prefieren los ambientes participativos, que los hagan sentirse valorados

8) Buscan trabajar en empresas con sentido social, valores corporativos claros y socialmente  sustentables

Los Millenials made in Chile se criaron en un contexto en que el desarrollo de tecnologías digitales, el acceso a la información en el cyberespacio, la ominicanalidad y las compras a un solo click han cambiando la forma en que adquirimos bienes, nos informamos, nos educamos y nos relacionamos socialmente y con el sexo opuesto. La publicidad tradicional está desapareciendo de los medios troncales tradicionales (TV, radio y revistas) dando lugar a las campañas por redes sociales y las promociones a medida basadas en plataformas Big Data & Analytics.

Como Head Hunter, y tras más de dos décadas dedicada a la colocación de ejecutivos en puestos clave de cientos de compañías, puedo asegurar que el perfil de nuestros Millenials no responde al preestablecido y definido por la sociedad norteamericana. Al igual que en generaciones anteriores, tenemos un porcentaje muy alto de jóvenes del mismo rango etario en búsqueda de lo mismo que anhelábamos nosotros en los 80’ o 90´: estabilidad, proyección, ambición, un buen jefe del cual aprender, y empresas con eslabones que nos permitan ascender en la jerarquía en base al mérito, con reglas del juego claras y justas para todos.

Los Millenials de todos los rincones del mundo han sido criados en tiempos de cambios y avances que ofrecen una infinidad de facilidades y oportunidades. El ser humano necesita mostrar su valor agregado de manera distinta porque muchas máquinas hacen hoy lo que nosotros hacíamos hace unos años: un IBM Watson es un consejero legal tan pro como el mejor de los abogados, y Watson Health entrega el más certero de los diagnósticos médicos.

Nuestros jóvenes son tecnológicos, digitales y cibernautas, pero no pretenden emular a Steve Jobs. Ciertamente, algunos emprenderán y tratarán de tomar ventaja en esta era digital y  de  transformación de los modelos de negocio conocidos.  Sin embargo, pocos tendrán éxito, ya que a pesar de las ganas, a nuestros jóvenes se les torna poco realista el anhelado “Sueño Americano” de crear una empresa y venderla a los 10 años en millones de dólares. Estas nuevas generaciones de nuestro país saben que están lejos y la gran mayoría terminará enterrando sus sueños de “darle con el cascabel al gato” y optará por una fuente más estable de ingresos en el mundo laboral formal. Finalmente, querámoslo o no, la idiosincrasia chilena sigue siendo muy tradicional, y a la hora de soñar, esta generación también opta por trabajos tradicionales que les aseguran mayor estabilidad a ellos y a sus familias.

Nuestros “Millenials” no son consentidos ni egoístas (como se les define con ese concepto) ni pretenden trabajar en estructuras horizontales, en empresas que les permitan horarios flexibles y donde la calidad de vida les importe tanto o más que la remuneración.  Son sólo jóvenes, que están buscando hacer carrera dentro de sus profesiones, y ojalá llegar a tener una oportunidad en este mundo de notables transformaciones. Nuestras universidades y ONG están estimulando la innovación y el emprendimiento en nuestro país y una proporción de nuestros jóvenes profesionales está mostrando una tendencia creciente en este plano, pero aún muy lejano a países estrella en esta materia, como son Nueva Zelanda, Israel o EE.UU.

El buscar estrategias para atraer y retener talento, como el flexibilizar la jornada laboral, el tener empresas con sentido que sean sustentables y amables con el medio ambiente, el estimular la creación de células horizontales multifuncionales para abordar iniciativas al interior de las empresas, son -entre otras-, medidas aplaudibles, positivas y correctas, pero responden a la competitividad por atraer el mejor talento, o bien, fortalecer los niveles de productividad y eficiencia, pero no deben asumirse como una adaptación de políticas de recursos humanos a la nueva generación de jóvenes profesionales “Milenials Made in Chile”, que –insisto- sería una estigmatización poco precisa. Es echar a demasiada gente en un mismo saco.

* La autora es socia Caldwell Partners

(Fuentes: Estudio GFK, “¿Millennials o Chilenials?”, presentado en Icare 2016; Revista Capital, agosto 2016; www.merca.com)