Opinión

Más déficit, más deuda, menos crecimiento

PULSO 12/07/2017

Las cifras actualizadas por Hacienda son lapidarias. Sin embargo, las perspectivas para el año 2018 son mejores, aunque influidas por el contexto internacional.

La tarea del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, no era fácil. El lunes debía actualizar las proyecciones económicas para este año, las que innegablemente eran peores que las anteriores y, al mismo tiempo, tenía que mantener en alto la “moral” de los agentes de mercado para que las expectativas no decaigan más. El crecimiento proyectado para 2017 lo redujo a 1,5%, la menor tasa de expansión desde 2009 (crisis subprime) y, de paso, la más débil del actual Gobierno de Michelle Bachelet. Pero esta nueva proyección dio cuenta de una realidad dura: el repunte de la economía finalmente no llegó. Más bien al contrario. Los brotes verdes nunca aparecieron. Producto de lo anterior, las cuentas fiscales se deterioraron. Según reveló el ministro, los cálculos indican que el déficit será de 3,1% del PIB, con gastos por 24% del PIB e ingresos de 20,9%. Es un hecho que la deuda llegará en breve al 25% del producto, todos elementos que las clasificadoras de riesgo miran con detención, no sólo por el nivel, sino también por la velocidad con la que ha aumentado. ¿El lado positivo de todo esto? La recuperación ya viene. El próximo año será mejor, comentaba el ministro. Dicha visión es respaldada por el mercado y el Banco Central. La bolsa, los inventarios, los agregados monetarios, alza del cobre y mejora incipiente en confianza empresarial, son algunas variables que permiten respaldar dicha visión. El balance hasta el minuto es más deuda, más déficit y menos crecimiento, con todo lo que ello implica, por ejemplo, menores recursos para mejorar las condiciones de vida de los que menos tienen. Por ello resulta al menos llamativo que el ministro inste a los candidatos presidenciales a un plan fiscal para hacer frente a este debilitado escenario originado bajo la administración actual.