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Opinión

Los consejos del ex Presidente

PULSO 19/06/2017

Por José Tomás Valente. Los consejos invitan no sólo a escuchar la historia, sino a digerirla y entender el contexto antes de juzgar el pasado. Hay que entender que el Chile de hoy es gracias al esfuerzo de los que vivieron en el ayer.

Hace algún tiempo tuve la oportunidad de coincidir con Ricardo Lagos y preguntarle qué consejos daría a las nuevas generaciones. Una respuesta exhaustiva a una pregunta así puede tomar largas jornadas de cavilación; sin embargo, con su característico aplomo, el ex Presidente no titubeó mientras contestaba con un par de reflexiones.

Han pasado algunos meses desde aquella vez, por lo que sería avezado tratar de transcribir textualmente su respuesta. No obstante, las reflexiones no se me han olvidado y me gustaría hoy compartirlas. Estos fueron sus cuatro mensajes a los jóvenes:

  1. El pasado está lleno de enseñanzas. Aprendan de ellas, les pueden ser útiles al momento de pensar en el futuro. De joven se tiende a tildar fácilmente a los mayores de anticuados. Escuchen sus historias, nútranse de sus experiencias; algún día les puede tocar enfrentar alguna situación similar.
  2. No se les olvide el contexto al juzgar el pasado. No es lo mismo hacer políticas públicas cuando el PIB per cápita es de US$5.000, que cuando es de US$20.000. Han evolucionado tanto las prioridades como las posibilidades y ambas son fruto de los avances de antaño.
  3. Cada generación tiene su épica. Así como la de la generación pasada puede haber sido construir un país en democracia, las nuevas generaciones tienen sus propios desafíos. Es importante que miren para adelante, que sueñen y proyecten el Chile del futuro.
  4. En los años ‘60 todavía se tenía presente la obra de Aníbal Pinto “Chile: un caso de desarrollo frustrado”, sentimiento que contrasta con la visión optimista que había en el Chile de los ‘90 y 2000. Hoy han vuelto los cuestionamientos al proceso de desarrollo chileno y emergen las dudas de si el “milagro chileno” fue una realidad o una ilusión. ¿Milagro chileno o caso de desarrollo frustrado? Eso tendrán que resolverlo las nuevas generaciones.

Las conclusiones que cada joven desprenda de estos consejos pueden ser distintas; no obstante, es clara la advertencia a no creer que el mundo recién comienza. Esto no quiere decir que haya que asumir que la realidad es inmutable. Por el contrario, el ex Presidente invita a los jóvenes a soñar. Sin embargo, invita a hacerlo con responsabilidad y luego de haber aprendido del pasado. En las palabras del ex Presidente había detenimiento; ganas de cambio, pero prudencia. Quizás tiene claros los aspectos en los que Chile está al debe, pero entiende que no cualquier cambio vale: sabe que las cosas pueden cambiar para peor.

Los consejos invitan no sólo a escuchar la historia, sino que a digerirla y entender el contexto antes de juzgar el pasado. Hay que entender que el Chile de hoy es gracias al esfuerzo de los que vivieron en el ayer. Esto hace sentido. Para exigir hoy educación superior de calidad nuestros antecesores tienen que haber logrado superar el analfabetismo, el déficit en cobertura primaria y la desnutrición infantil, entre otros obstáculos. Ninguna generación construye el país de cero, por lo que está bien ser críticos pero sin dejar de ser agradecidos.La tarea que el ex Presidente deja a los jóvenes no es menor. Desde hace varias décadas se viene construyendo un Chile que destaca a nivel latinoamericano y es ejemplo a seguir por sus logros e institucionalidad.

Lamentablemente, la historia latinoamericana no es muy alentadora. Varios países latinoamericanos han atravesado períodos de significativa prosperidad, pero ninguno ha logrado mantener el ritmo en el tiempo. Ricardo Lagos se pregunta si el milagro chileno es una realidad o terminará siendo una ilusión. Imagínenselo mirándolos a los ojos, apuntándolos con el dedo índice y preguntándoles ¿qué país van a entregar a sus nietos?

*El autor es investigador Clapes UC (@jtvalente).