Opinión

La tensión se mantiene en Venezuela

PULSO 12/07/2017

La conmutación de la pena de Leopoldo López es una señal importante por parte de Nicolás Maduro. Pero puede quedar como hecho aislado si no se dan nuevos pasos en busca de acuerdos.

El pasado domingo se completaron 100 días de manifestaciones en Venezuela -las que han dejado cerca de 100 personas muertas-, las cuales estallaron luego de que el Gobierno de Nicolás Maduro intentara disolver la Asamblea Nacional (AN) a través del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Este triste aniversario se dio un día antes de que ese mismo organismo conmutara la pena de cárcel del líder opositor Leopoldo López, por arresto domiciliario, lo que sin duda constituye una señal importante dada por la actual administración de ese país. Sin embargo, por ahora se trata de un paso único, que puede quedar aislado si no se dan nuevas muestras en favor de respetar la institucionalidad que debe primar en toda democracia.

Más allá de la violencia que se vive en este momento en Venezuela, el país es un caso digno de análisis, dado que a diferencia de la experiencia histórica en la región, las FFAA no arbitran, la presión externa no ha tenido peso para lograr un cambio y la oposición, hasta ahora, no ha tenido la fuerza suficiente para obligar al Ejecutivo a una salida negociada, pactada o institucional. Dado ello, Maduro sigue poniendo sus fichas en que tarde o temprano las manifestaciones se debilitarán. Sin embargo, la oposición hasta ahora está dando muestras justamente de lo contrario.