Cristian-Cerna

Opinión

La economía y la Corte de La Haya

PULSO 12/02/2018

Por Cristian Cerna ¿Qué sentido tiene permanecer en un pacto acogido a La Haya que toma decisiones a miles de kilómetros, sin conocer nuestra realidad y que pone en riesgo nuestra soberanía, y con ello nuestra economía?

El Banco Central, por unanimidad, acordó mantener la tasa de política monetaria en 2,5% manifestando así un razonable optimismo frente al futuro de nuestra economía, mientras que las exportaciones alcanzaron US$68 mil millones en 2017, lo que representa un 13% de crecimiento, todas buenas noticias; sin embargo, se nos viene una grave contingencia: la demanda boliviana en La Haya, donde este país abrirá los alegatos orales el 19 de marzo a las 6 horas de Chile. Muchos dirán qué tiene que ver esto con la economía. Mucho o tal vez un antes y un después para Chile.

La Haya como tribunal tiene como jurisprudencia la equidad, es decir, partir por la mitad. Basta revisar el desenlace que tuvimos con Perú, donde perdimos miles de kilómetros de soberanía de mar por la disputa del triángulo terrestre. O también el caso de Colombia, que no acogió la resolución y se salió del Pacto de Bogotá. Pero hagamos hipótesis, si mantenemos la tendencia de los fallos de La Haya, ¿la probabilidad de que se apruebe una división del territorio nacional en dos con el objeto de darle salida soberana a Bolivia, existe? Y si esto es así, ¿Chile acatará? La Haya es un tribunal jurídico, pero lamentablemente se ha comportado como un “tribunal de equidad”.

El norte le costó a Chile muchas muertes, sangre y un elevado costo económico, además de verse forzado a negociar con Argentina la venta de la Patagonia a un precio ridículo, con el solo objeto de que los trasandinos no se sumaran a la alianza Perú-Bolivia, que era el acuerdo que estaban desarrollando; caso contrario, habríamos tenido que luchar en tres frentes de batalla y no seríamos el país que hoy somos.

En la actualidad tenemos una arista abierta con Perú, con el triángulo en el hito uno, y probablemente podría abrirse otro hito con Bolivia este 19 de marzo. Ahora bien, según el artículo 3° de nuestra Constitución, “el Estado de Chile es unitario”, por tanto, indivisible, y nuestras Fuerzas Armadas altamente profesionales resguardan esa unidad y soberanía por mar, aire y tierra.

Entonces, ¿qué sentido tiene permanecer en un pacto acogido a La Haya que toma decisiones a miles de kilómetros, sin conocer nuestra realidad y que pone en riesgo nuestra soberanía, y con ello nuestra economía que tanto trabajo y esfuerzo les ha costado a los chilenos? Estoy de acuerdo en estrechar lazos de hermandad, fortalecer a través de nuestras FFAA las confianzas mutuas, realizar trabajos entre las policías para el control de droga o el crimen organizado, ¿pero estarán Chile y los chilenos preparados a ceder soberanía? Recordemos que nuestro bienestar económico se ha sustentado estos 138 años en la soberanía de nuestra nación. Chile es Chile y sus circunstancias.

*El autor es socio director de Altadireccion Capital.