RABINDRANATH QUINTEROS 2

Opinión

La deuda del Gobierno con la Ley de Pesca

PULSO 18/10/2017

Por Rabindranath Quinteros. Hay un punto incuestionable: la matriz de la solución a los problemas de la actividad pesquera es la modificación completa de la Ley de Pesca y Acuicultura, que debe ingresar a la brevedad como proyecto de ley.

Distintas organizaciones regionales y nacionales han manifestado su intención de movilizarse si el Gobierno sigue dilatando el envío del proyecto que modifica la Ley General de Pesca y Acuicultura. Su demanda también apunta a acelerar el paso en los proyectos de la ley bentónica y de extracción de la reineta.

El 10 de octubre, la Plaza de la Victoria en Valparaíso fue el punto de encuentro de pescadores artesanales de Arauco, Coronel y Lebu, quienes afirmaron que tenían la representación de las caletas hasta Valparaíso para hacer escuchar la voz de los pescadores en el Parlamento.

Cuadro que podría complicarse los próximos días, porque la Federación de Pescadores “Nuevo Amanecer” de Caleta Portales está citando a los pescadores de Chile a reunirse para analizar la situación actual de la Ley de Pesca.

En este escenario, soy testigo de los esfuerzos que están haciendo los dirigentes por manejar de la mejor manera el conflicto, que -bien sabemos- puede desembocar en cualquier momento en movilizaciones importantes que alterarán el orden público y que serán motivo para que la derecha, la misma que es responsable de la actual Ley de Pesca, configure una imagen de desorden e ineficiencia en el Gobierno.

Sin embargo, aunque las razones, los diagnósticos y propuestas para modificar la normativa son de público conocimiento y sólo resta ingresar el proyecto al Congreso, el Gobierno aún no toma una decisión. El problema radica en la indecisión y la falta de voluntad política del Ministerio de Economía y de la Subsecretaría de Pesca para cumplir un acuerdo que fue comprometido y discutido, pero que inexplicablemente sigue retrasado.

El alarmante estado de los recursos pesqueros y las urgentes necesidades del sector pesquero artesanal requieren de la atención inmediata del Ejecutivo. Pero aquí estamos, divididos entre quienes estamos comprometidos con los cambios y la voluntad de la Presidenta Michelle Bachelet para solucionar los problemas reales del país, y quienes priorizan las necesidades de la gente desde la lejanía y ponen mayor preocupación en el mercado de capitales y no en los recursos pesqueros de la nación.

Hay, no obstante, un punto incuestionable: la matriz de la solución a los problemas de la actividad pesquera nacional es la modificación completa de la Ley de Pesca y Acuicultura, que debe ingresar a la brevedad como proyecto de ley, de lo contrario, el Gobierno a pocos meses de cerrar su gestión quedará en deuda con los pescadores de Chile.

*El autor es senador.