ALEJANDRO VERA

Opinión

La agenda tributaria del próximo Gobierno

PULSO 06/12/2017

Por Alejandro Vera Espinosa. Es imprescindible mejorar la información que poseen los contribuyentes al momento de realizar sus declaraciones de renta. El SII debería entregar toda la información que posee sobre la situación del contribuyente.

Se avecina la segunda vuelta electoral y surgen las inevitables inquietudes con respecto a cuáles son las propuestas en temas tan sensibles como lo es la recaudación tributaria, y qué aspectos quedan pendientes en torno a fortalecer un sistema impositivo para que funcione con eficiencia y transparencia.

A la luz de este escenario, quien sea que tome las riendas del Estado durante los próximos cuatro años, deberá asumir de manera urgente la tarea de resolver algunos puntos críticos en el andamiaje impositivo del país. En primer término, resulta necesario poder traspasar la fecha de vencimiento de la declaración de renta para el mes de junio en lugar de la actual fecha de abril. La declaración de renta se ha transformado en un mero acto de aceptación, mientras cobran cada vez más relevancia las declaraciones juradas, las cuales se presentan en marzo. Al cambiar la fecha de la Operación Renta, se gana un tiempo suficiente como para hacer una exhaustiva revisión de la información que se entregará, rebajando con esto los costos administrativos asociados, como es el caso de las notificaciones que el SII envía a los contribuyentes. Además, en abril de cada año son más los tributos que se devuelven que los que el Fisco recibe; en rigor, los contribuyentes pagan sus impuestos durante el año a través del PPM, por lo tanto, no hay perjuicio alguno a las arcas fiscales.

En segundo término, se debe avanzar en torno a medidas que desincentiven la elusión tributaria. Actualmente, el artículo 100 bis señala que el tope de multas asciende a los $100 millones. Esta situación puede producir que algunos contribuyentes aún consideren conveniente realizar acciones

elusivas de gran cuantía, ya que la multa siempre tendrá un valor acotado y no proporcional al daño fiscal realizado.

Una tercera medida se relaciona con proseguir con la liquidación del FUT acumulado. Hacia 2014 se inició un proceso en que se incentivó a las empresas a declarar su FUT a través del Global Complementario. Sin embargo, la recaudación obtenida fue muy marginal en comparación con los US$270 mil millones de FUT que aún permanecen sin tributar. Ante esto, proponemos que se instaure un nuevo proceso de liquidación del fondo con un plazo de declaración de diez años. Así también, aplicar tasas de interés bajas al FUT, alrededor del 1%, en el caso de que el contribuyente no desee liquidarlo.

Enseguida, es imprescindible mejorar la información que poseen los contribuyentes al momento de realizar sus declaraciones de renta. El SII debería entregar toda la información que posee sobre la situación del contribuyente y, a partir de esto, el contador encargado de efectuar la declaración podría contrastar su información con los datos que le proporcione la entidad estatal. De esta forma se puede avanzar en términos de eficiencia del proceso.

Por último, creemos que el SII debería ser un organismo autónomo y no dependiente del gobierno de turno, tal como lo es el Banco Central. Esto permitiría instalar políticas de

desarrollo de largo plazo y, además, despejar las suspicacias vinculadas a casos en que el SII debe intervenir en juicios sobre financiamiento ilegal de actividades políticas.

Sean cuales fueren las medidas que el próximo Gobierno adopte en temas de régimen tributario, nos parece esencial que estas consideren previamente un proceso de discusión que incorpore a actores relevantes en el proceso de cumplimiento tributario, como es el caso de los profesionales contables representados por nuestra institución.

*El autor es presidente nacional Colegio de Contadores de Chile.