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Opinión

Jinetes, caballos y vinos, orgullo de Chile

PULSO 17/05/2016

Por Andrés Montero J. Alfredo Moreno y Eduardo Chadwick pasarán a la historia como dos chilenos pioneros en sus especialidades: el caballo chileno y los vinos premium. Esto es resultado de iniciativas privadas.

La semana pasada, nuestro país fue noticia con dos éxitos de talla mundial. Mientras la Presidenta de Chile viajaba a Suecia y el Reino Unido, intentando transmitir al mundo financiero que Chile va por buen camino a pesar de lo complejo del escenario interno, nuestros jinetes, caballos y vinos han sorprendido gratamente.

En el Reino Unido, el ex canciller Alfredo Moreno y su homónimo heredero, más un equipo admirable de jinetes, se presentaron en Windsor frente a la Familia Real con un espectáculo de jerarquía mundial. Fue una semana de celebraciones por los 90 años de la Reina Isabel.

Este ciudadano fue testigo privilegiado, junto con un grupo de hombres y mujeres de campo, de cómo nuestros caballos y jinetes demostraron a un exigente público la versatilidad y el aplomo de nuestra raza criolla. Las Palmas de Peñaflor fue la única escuadra de América Latina presente en la arena de Windsor, junto a la Policía Montada de Canadá, a delegaciones de Australia, Omán, Suiza y de distintas partes del Reino Unido.

Como chileno, me sentí orgulloso de ver mi bandera flamear y de cómo los ingleses aplaudían a los nuestros. Su Majestad, derrochando vitalidad, asistió a las prácticas previas y a dos presentaciones en vivo, las que celebró con un entusiasmo digno de alguien joven de espíritu y ejemplo de sabiduría. Nuestro norte, centro y sur, incluyendo a la mítica Isla de Pascua, estuvieron representados en el galope versátil del equipo de Moreno. España es el próximo destino de nuestros embajadores del campo chileno. Todo nuestro cariño y admiración para ellos.

Simultáneamente, el mundo del vino chileno recibía feliz la gran noticia: por primera vez en la historia un vino nuestro es calificado con 100 puntos. James Suckling, considerado el crítico de vinos más influyente del mundo, según la revista Forbes, otorgó el máximo puntaje posible al cabernet sauvignon 2014 de Viñedo Chadwick. El renombrado crítico afirmó: “Es el primer vino perfecto de Chile y lo tiene bien merecido”.

Detrás de este logro está el empresario Eduardo Chadwick Claro, quien corona con éxito magnífico su compromiso con la calidad y con el trabajo constante, en una de las industrias más competitivas del mundo. Méritos también para el enólogo Francisco Baettig y todo un gran equipo de profesionales chilenos. Chadwick hace ya más de 25 años inició un camino, cuyo objetivo era poner a Chile en el mapa mundial de los vinos finos, cuestión que ha logrado con creces.

Alfredo Moreno y Eduardo Chadwick pasarán a la historia como dos chilenos pioneros en sus especialidades, el caballo chileno y los vinos premium. Este es el resultado de iniciativas privadas, en un mundo globalizado y muy exigente. Los logros mencionados son una prueba irrefutable de que el trabajo duro es el único camino hacia el desarrollo.

Tras los éxitos de ambos, hay miles de miles de horas de sacrificio de hombres y mujeres de nuestra patria, que silenciosamente, pero no encapuchados, tratan de hacer grande a Chile, a pesar de la porfía de nuestras actuales autoridades. ¡Viva Chile, viva Chile, a Chile quiero, chileno yo soy!

*El autor es ingeniero comercial de la Universidad de Chile (amjpulso@gmail.com).