Opinión

Incentivos a la contratación de empleo juvenil

PULSO 09/05/2018

El Ejecutivo buscará elevar los incentivos para la contratación juvenil elevando la flexibilidad de la jornada de este segmento. Es una medida que va en la dirección correcta. No obstante, el mercado laboral debe ser mejorado a nivel generalizado.

El gobierno tiene entre sus planes desarrollar un Estatuto Laboral Juvenil, que apunta a crear un régimen especial para estudiantes entre 18 y 24 años, con el propósito de facilitar su ingreso al mercado laboral, pero en condiciones excepcionales de jornada, remuneraciones, cotización de salud y beneficios sociales.

Este segmento de la población está particularmente afectado por el desempleo. Solo 9% de los jóvenes entre 18 y 24 años trabaja y estudia, mientras que la tasa de desempleo juvenil en este grupo alcanzó a 16,1% para el trimestre enero-marzo 2018, tres puntos porcentuales más alta que la de países desarrollados, mientras que la tasa de participación laboral entre los 15 y 24 años es casi 13 pp más baja que la del promedio de los países de la Ocde.

Este proyecto flexibiliza la jornada laboral a los jóvenes que estudien y que quieran trabajar. La condición principal para tener esta jornada flexible es acreditar cada seis meses la calidad de alumno regular de alguna universidad, instituto profesional o centro de formación técnica. Habrá un tope de 30 horas laborales semanales que deben distribuirse en no más de seis días.

La duración diaria podrá ser continua o discontinua, se permite el pacto de jornadas diarias y semanales alternativas, mientras que las horas trabajadas no podrán exceder de 12 diarias. No se permite pactar horas extraordinarias. En términos de seguridad social, los jóvenes que trabajan podrán optar por no cotizar para salud, manteniendo su calidad de carga legal médica, y podrán mantener su condición de causantes de asignación familiar, no obstante las rentas percibidas en virtud del contrato.Otro de los beneficios que tendrán en este nuevo régimen apunta a que la remuneración que reciba no se considerará renta para la entrega de los siguientes beneficios sociales.

Esta es una buena decisión, porque pone los incentivos en la dirección correcta y, por lo demás desde el punto de vista de política pública, es bastante más eficiente que los jóvenes empiecen a cotizar antes y así densificar sus aportes. No obstante, no se puede olvidar que lo central es flexibilizar el mercado laboral en su conjunto, para así elevar la contratación en general.