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Opinión

Etiquetas: generando conciencia

PULSO 19/01/2016

Por José Tomás Infante. Los organismos públicos y los productores representamos la primera línea para facilitar la información a los consumidores.

El Ministerio de Salud despidió el 2015 anunciando que la controvertida ley de etiquetado de alimentos -idea legislativa que exigirá nuevas etiquetas para los productos que contengan altas concentraciones de sodio, azúcar, calorías y grasas saturadas- entraría en vigencia a partir del próximo 26 de junio de 2016, despertando nuevas dudas e inquietudes en distribuidores, supermercados y productores de bebidas y alimentos.

Con esta redefinición, los supermercados corren el riesgo de que haya importantes cantidades de productos en sus centros de distribución que no puedan venderse por no contar con las nuevas etiquetas. Una solución inicial apuntaba a que los stocks producidos con anterioridad a la entrada en vigencia de la normativa fueran reetiquetados.

Sin embargo, más allá de poder ejercer el cambio a un ritmo que se adecúe a las posibilidades de fabricantes y otros actores relevantes de la industria, no es menos importante el punto -la razón por la que se instauró esta nueva norma en realidad- de que, acompañando a estas nuevas etiquetas, hay que ejercer una labor profunda de generar conciencia e información dirigida a nuestros consumidores.

Es así como, tanto los organismos públicos como los propios productores, representamos la primera línea para facilitar la información a los consumidores. Quedar ajenos a esta tarea es incurrir en un grado de irresponsabilidad, ya que no solo se trata de productos o de cómo estos pueden perder su vida útil, sino que también se trata de una medida que va en beneficio de la salud de todos los chilenos, además de que el consumidor disponga de más información para definir qué productos quiere consumir.

Entre unos y otros, aún queda trabajo por hacer y acuerdos a los que llegar. Importante, no perdamos el foco del problema de fondo de este debate: lograr mejorar las costumbres alimenticias. Se nos olvida que esta es, al fin de cuentas, una herramienta que nos permite entender qué contienen los productos que consumimos diariamente.

*El autor es cofundador y gerente general de Kross.

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