Opinión

Escenario externo y reformas locales

PULSO 04/01/2016

Ya está bastante asumido que este 2016 será, a lo menos, más desafiante que el año que ya pasó.

El último mensaje del año de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde,  fue, a lo menos, desalentador. La economista aseguró que la incertidumbre que caracterizó a la economía mundial en 2015, a todas luces continuará este año, el que tendrá un crecimiento económico “decepcionante”. Para Lagarde, la posibilidad de crecientes tasas de interés en Estados Unidos y una desaceleración económica en China están contribuyendo a la incertidumbre y a un mayor riesgo de vulnerabilidad económica en todo el mundo. Además, sostuvo que el crecimiento en el comercio global se ha desacelerado considerablemente y que el declive de los precios de las materias primas está representando problemas para las economías basadas en ellas (como Chile), mientras que el sector financiero en muchos países aún tiene debilidades y están aumentando los riesgos financieros en los mercados emergentes. Con un 2016 muy probablemente más desafiante que el año que recién pasó, es deber del Gobierno impulsar una agenda productiva que ayude al país a hacer frente a las turbulencias externas. Esta agenda no solo debe estar conformada por la moderación o mayor análisis de las reformas actualmente en discusión, como el proyecto laboral o constitucional, sino también por una serie de proyectos, propuestas y alianzas público-privadas que impulsen a Chile a retomar la senda del crecimiento económico.

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