Opinión

El proyecto de una AFP estatal vuelve a la primera plana

PULSO 24/05/2016

La idea de la Presidenta implicará destinar esfuerzos y energías a una discusión que no traerá más ni mejores pensiones para los chilenos.

Pocos la habían echado de menos en los meses que estuvo fuera del debate público y de la discusión parlamentaria. Pocos también habían pedido que se incluyera en el mensaje presidencial del 21 de Mayo. Pocos saben cuál es el resultado de la evaluación de la rentabilidad social del proyecto, si es que hubo alguna. Pese a todo ello, el Gobierno optó por traer de vuelta a la AFP estatal. La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, afirmó en el discurso que acelerarán la tramitación del proyecto que crea la AFP estatal, debido a que “tengo conciencia de que las pensiones aún son insuficientes”. Además, dijo que la institución “traerá más competencia, menos costos de administración y mayor cobertura”.

Si bien para algunos es una buena noticia que exista una entidad estatal que compita en iguales condiciones porque así “se valida el sistema”, lo cierto es que tal administradora no traerá los réditos esperados y más bien generará decepción. La razón es simple: el problema de las pensiones insuficientes no se soluciona con una AFP estatal. Las causas del nivel de las pensiones en Chile no tienen que ver con quién es el que administra los fondos. De hecho, la rentabilidad histórica que han logrado las AFP -más allá de años puntuales- ha sido varias veces destacada. El problema viene dado por las lagunas previsionales y el aumento de la longevidad. Para ello la única receta sustentable para elevar las pensiones no es otra que elevar la edad de jubilación de las mujeres, subir la tasa de cotización que hoy se encuentra en 10%, incorporar a los trabajadores independientes en la cotización obligatoria (y no seguir aplazando la decisión).

Respecto del segundo punto planteado por la mandataria, en cuanto a que elevará la competencia, bajará los costos y significará mayor cobertura, la realidad de los datos dice lo contrario. La comisión más baja del sistema es 0,47%, de AFP Planvital, con escaso margen para bajar. Pero suponiendo que la entidad estatal logre un costo de administración más bajo, eso no necesariamente significará más competencia. De hecho, la AFP que más afiliados tiene es la que más caro cobra. Y respecto de la cobertura, el sistema actual no tiene problemas.

Lamentablemente se ha optado por una vía que puede parecer popular, una medida intermedia entre quienes quieren terminar con el sistema actual y quienes creen que se debe mejorar. Lo mejor hubiese sido optar por un fuerte fortalecimiento del pilar solidario (ya en funcionamiento), que es la parte estatal del sistema, que ha sido comprobado es beneficioso para las personas, y va en la dirección correcta y es eficiente.

Ahora se destinarán los esfuerzos y energía en un debate parlamentario entre los que están a favor y en contra, en una materia que realmente no ayudará a las personas que se quieren beneficiar con una mejor pensión.