1934019_500.jpg

Opinión

El problema de las pensiones en Europa

PULSO 12/01/2016

Por Valentín Carril. En este ámbito conviene recordar al poeta español Francisco de Quevedo: "Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir".

Recientemente se reportó en España [fuente: Noticias de Álava] que el déficit de la seguridad social se elevó al 70% a causa del costo de las pensiones. Esto se debe en parte a la elevada esperanza de vida, cuyo aumento está “… elevando constantemente el gasto en pensiones de forma que en diciembre ha alcanzado una cifra récord de €8.360 millones a repartir entre los 9,36 millones de pensionistas existentes”. Más adelante se comenta que “en diciembre el pago de las pensiones sumó un total de €8.360 millones, un 2,8% más […] Pese a que las reformas de las pensiones efectuadas estos últimos años con la finalidad de reducir sus prestaciones han tenido éxito si tenemos en cuenta que en 2008 el crecimiento del gasto en estas partidas se disparó un 8% frente al citado 2,8% de este último mes, la realidad es que para mantener el nivel retributivo de las pensiones será necesario articular nuevas vías de financiación”.

En efecto, un reciente reporte de la OCDE estima que los cambios realizados en España entre septiembre de 2013 y septiembre de 2015 tienen como resultado una mejora en la capacidad financiera de sustentar las pensiones, pero reducen su suficiencia. En otras palabras, las promesas o intenciones de las autoridades no podrán ser financiadas, por lo que están siendo ajustadas a la baja para ser financieramente sustentables.

Una medida común en varios países e implementada en España es la de revisar (reducir) la indexación de las pensiones. De acuerdo a un reciente reporte de la OCDE, “Pensions at a Glance 2015: OECD and G20 indicators”, varios países han introducido reformas para reforzar la relación entre indexación de beneficios y estabilidad financiera del sistema de pensiones. Por ejemplo, en Luxemburgo se introdujo en 2013 un “factor de reducción”, el cual ajusta los beneficios a las contribuciones. De esta manera, la indexación futura de las pensiones a los salarios solo será posible si anualmente las contribuciones exceden el gasto en pensiones.

De acuerdo al mismo reporte, la mayoría de las reformas de pensiones se ha focalizado en prolongar la vida laboral hacia el final de la carrera a través de aumentos en la edad oficial de jubilación, restringiendo las condiciones para el retiro anticipado, creando mayores incentivos financieros para que las personas trabajen más allá de la edad de pensionarse, así como mayores castigos por recibir una pensión anticipada, y finalmente buscando mayores posibilidades de combinar trabajo y pensión. Todo esto ratifica el antiguo comentario del famoso escritor español del Siglo de Oro, destacado en nuestro subtítulo…

Como resumen de lo anterior es interesante comentar un reciente reporte [“Reformas paramétricas en los programas de pensiones públicas de reparto”, junio 2015] de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), el cual recopila información de numerosas fuentes y concluye que en los 19 años y seis meses terminados en junio de 2015 hubo 74 países que aumentaron la tasa de cotización de sus sistemas de reparto, 48 que aumentaron la edad de retiro y 62 que ajustaron la fórmula de los beneficios entregados, o bien acotando su crecimiento futuro o incluso reduciendo su nivel actualmente vigente. Dentro de estos países hay 31 considerados europeos, incluyendo a Rusia y Ucrania.

Destacamos algunos ejemplos interesantes. En Alemania, a partir de 2012 la edad de acceso a la jubilación se incrementa gradualmente, proceso que durará hasta 2029, pasando de 65 a 67 años sin diferencia entre hombres y mujeres. Hasta 2023 la edad de jubilación aumentará anualmente un mes, y de 2024 a 2029 el aumento será de dos meses cada año. Adicionalmente, a partir del 1 de enero de 2015 aumentó el tope imponible desde €71.400 a €72.600 en Alemania Occidental y desde €60.000 a €62.400 en Alemania Oriental. En Noruega, además de varios otros cambios en la línea de los indicados más arriba, se redujo el factor de indexación de las pensiones desde el crecimiento de los salarios del país a ese valor pero reducido en 0,75% siempre que el resultado no sea negativo.

¿Cómo estamos por casa?

En Chile como es sabido existe un sistema mixto de pensiones basado en tres pilares: el solidario, el de ahorro obligatorio y el de ahorro voluntario. El pilar solidario es estatal, mientras que tanto el pilar obligatorio como el voluntario incluyen una importante participación estatal. El sistema permite contener el gasto necesario por parte del gobierno, el cual de acuerdo al reporte de la OCDE antes mencionado solo llegaría a un 3,8% del PIB en el año 2050, comparado con un 10,1% en el promedio de la OCDE y 11,8% en los 28 países de la Unión Europea. La agencia de estadísticas de la eurozona reporta una cifra mayor para los 27 países de la Unión Europea (antes del ingreso de Croacia) de 12,8%. Si pensamos que la reciente Reforma Tributaria de nuestro país representa el 3% del PIB, podemos apreciar claramente el enorme esfuerzo fiscal y las necesidades de gasto que impondría a nuestro país un sistema de pensiones de reparto como el de muchos países europeos. Posiblemente en parte por esta razón es que en el más reciente ranking de sistemas de pensiones de Mercer y el Centro Australiano de Estudios Económicos nuestro país rankea en el octavo lugar de 25 países mayoritariamente desarrollados, superando por ejemplo a Gran Bretaña, Alemania y Francia en Europa así como a EEUU. Ni hablar de Grecia, que no aparece en el ranking pero que acaba de anunciar que tiene un plan de reducción de las pensiones de un 15%.

*El autor es economista y estratega para Latinoamérica Principal International.

Archivos relacionados