Opinión

El Gobierno frente a la Reforma Laboral

PULSO 19/05/2016

La conducta errática del Ejecutivo es el reflejo de una enmienda mal concebida desde su origen.

Hoy por hoy, la Reforma Laboral es el gran dolor de cabeza del Gobierno. Tras el fallo del Tribunal Constitucional y el posterior veto del Ejecutivo, La Moneda aún no consigue alinear internamente a sus ministros respecto de cuál debería ser la estrategia a seguir. Reflejo de esto es que, apenas diez días tras el anuncio del veto a la Reforma Laboral, el Gobierno estaría evaluando retirarlo pues no cuenta con el apoyo transversal de la administración. En posiciones opuestas se mantienen los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés, y del Trabajo, Ximena Rincón, respecto de las implicancias del fallo del TC, en particular en lo que se refiere a los acuerdos de jornadas especiales de trabajo. La diferencia de interpretación jurídica ha imposibilitado la definición de una estrategia clara para intentar salvar uno de los proyectos estrella de la actual administración. Más allá de si retira el veto o no, el errático actuar del Gobierno y de la coalición que lo sustenta deja de manifiesto que La Moneda está en un verdadero zapato chino con la Reforma Laboral. Se debate entre cumplir las expectativas de algunos sectores de la Nueva Mayoría y las demandas de la CUT, o frenar una reforma que tiene manifiestos vicios constitucionales y que en nada contribuye a la generación de empleo. El tiempo es limitado y La Moneda debería tener una respuesta clara antes del mensaje del 21 de Mayo. Es de esperar que en esta primen la responsabilidad y el afán de hacer políticas públicas pro crecimiento, que es lo que el país ahora necesita.