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Opinión

Dime dónde trabajas y te diré quién eres

PULSO 24/05/2016

Por Cristián Cerna. Quienes son exitosos en emprender, experimentan la satisfacción de haber sido autores de su propio triunfo.

¿Por qué las personas en Chile prefieren desarrollar carreras corporativas en vez de decidirse a emprender? ¿Por qué en Chile es tan difícil emprender, independiente de que hoy nuestro país es el segundo de la región con mayor apoyo al emprendimiento, superado solo por Brasil?

Sin duda que resulta más fácil hablar de un trabajo como ejecutivo de tal o cual corporación que comentar ser emprendedor o ejecutivo independiente, pues esto último suele asociarse a la inestabilidad, al fracaso y a la incertidumbre. Por el contrario, trabajar en una compañía nos da “chapa”, nos “viste”, nos hace ver seguros y, más aún, con un ingreso cierto a fin de mes.

Pero lo que muchas personas saben y no quieren reconocer es que hoy la permanencia en un puesto corporativo se limita a un promedio de cuatro a cinco años, si es que ocupo un cargo alto dentro de la firma, y si estoy en un mando medio este promedio baja a tres o cuatro años, es decir, existe una alta probabilidad de que en la vida laboral experimente al menos unos siete u ocho cambios de empleador. Ello, con los riesgos que esto también implica, cambio de renta dependiendo de la edad, volver a capturar el reconocimiento interno, adaptación a los protocolos de la empresa y lograr el nuevo conocimiento técnico de esta nueva industria, etcétera.

Entonces, ¿cuáles son las fortalezas y ventajas de emprender? Emprender resalta la creatividad, genera nuevas redes, mejora la autoestima y posibilita la oportunidad de obtener entre dos a cuatro meses mejores ingresos que cuando uno es corporativo, pero efectivamente se requiere mucha convicción, perseverancia, autocontrol, iniciativa y disciplina de trabajo. También se requiere de visión, responsabilidad, hacer las cosas bien… y la infaltable cuota de fortuna. Quienes han sido exitosos en emprender, experimentan la satisfacción única de haber sido autores de su propio triunfo. ¿Para qué recurrir a un Steve Jobs, si en nuestro país también tenemos ejemplos de emprendedores que hoy son grandes empresarios?

Hay variables de riesgo, por supuesto; la falta de claridad para diseñar un modelo de negocios que genere caja en el corto plazo, la reserva de capital que se tenga y el apoyo de la banca, siempre escasa al momento de independizarse, son algunas de ellas.

Pero debemos cambiar la mentalidad, las oportunidades de emprender siempre están, y hoy especialmente la coyuntura económica lo propicia. Hay que perder el miedo, tomar la decisión y sobre todo olvidarse del qué dirán. Algún día en Chile dejaremos de pensar “dime dónde trabajas y te diré quién eres”.

*El autor es socio director AltaDirección Capital.