Opinión

Debate sobre servicios mínimos

PULSO 16/06/2017

Es importante que la Dirección del Trabajo se apoye en informes técnicos a la hora de definir qué servicios mínimos debe requerir un sector o empresa en particular.

Tras la posición del Banco Central respecto de los servicios mínimos en la banca en caso de huelga, se ha conocido un cruce de oficios y comunicaciones entre el instituto emisor, la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras y la Dirección del Trabajo (DT).

Los diversos dictámenes han ido dando forma a una regulación de los servicios mínimos en la banca que pone el acento de la importancia de resguardar la cadena de pagos, la captación y la entrega de créditos, así como las funciones de tesorería y la plataforma en internet.

Para el regulador, se trata de áreas críticas que incluso pueden llegar a comprometer la estabilidad y confianza de un banco, valores clave en la industria financiera. Ante esto, la organización sindical ha denunciado un lobby del ente rector, del regulador sectorial y de la banca para impedir que la huelga sea “efectiva”, lo que implicaría, en la práctica, impedir que un banco opere.

La DT no puede estandarizar en una sola su concepción de servicios mínimos, sino analizar cada sector o industria e incluso cada caso en particular, ya que los impactos de una huelga son distintos según el rubro, tal como dan cuenta los informes independientes del Banco Central y la SBIF.

Todo el mercado está mirando estas definiciones, pues resultan decisivas no sólo para el sector bancario, sino para otras empresas que prestan un servicio vital para la continuidad de servicios fundamentales, como por ejemplo clínicas, o de locomoción colectiva como el Metro.

Resulta positivo que la Dirección del Trabajo se apoye en entes técnicos para adoptar una definición de los servicios mínimos, pues esto otorga un respaldo a sus decisiones.