Opinión

De selección

PULSO 12/10/2017

El mundo de los negocios tiene algunos aspectos similares al fútbol. Trabajo en equipo, gestión del talento y la búsqueda del recambio, son parte de ellos.

Rendimiento, resultados, formación de equipos, gestión, trabajo, planificación, estrategia, recambio de liderazgos. Estos son algunos conceptos que podrían ser utilizados por un entrenador de fútbol o bien por un gerente general. Y es que ahora que la selección nacional de fútbol quedó marginada del próximo Campeonato Mundial de Fútbol, se puede hacer un paralelo interesante de estos dos mundos: empresa y fútbol. La misión y el objetivo del equipo estaba clara: llegar al mundial. Por lo tanto, el problema no surgió ahí, como sí ocurre en algunas empresas. Talento (recurso humano) había, lo que quedó demostrado en las dos Copa América logradas por este mismo equipo. No obstante, al parecer hubo un problema de gestión de este talento, de manejar egos. Eso sí, hay que hacer una salvedad, pues en una empresa las personas o “estrellas” que no se alinean con el jefe o dueño terminan fuera de la empresa. En cambio, la posibilidad de que el entrenador deje fuera a estrellas o alinearlos, es, en la práctica menor ante la presión social.

Otro factor que influye en este fin de ciclo es la falta de recambio. Los reemplazos de los titulares no están a la misma altura, debido a que el surgimiento de esta generación dorada fue espontánea, no es la normalidad, no hay un trabajo formativo que asegure nuevas camadas de esa categoría. Si una empresa no se preocupa de buscar nuevos liderazgos, de dar tiraje a la chimenea y de reclutar y retener a los mejores, pone en riesgo sus objetivos o su existencia. Por último, el éxito, en ambos mundos, llega sólo después de mucho trabajo, de una buena planificación y mejor gestión. No obstante, existe el factor “suerte”. Un tiro en el palo o un ajuste inesperado en el tipo de cambio, son elementos que los equipos o las empresas, en cada caso, pueden manejar.