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Opinión

Construir productividad desde la base

PULSO 18/05/2016

Por Cristián Yánquez. La productividad "positiva" se construye desde el lugar de trabajo, con la gente. La productividad puede ser así algo deseado, positivo, motivante, y que al final del día permite la creación de valor.

A fines de noviembre de 2015, la Presidenta Michelle Bachelet anunció a 2016 como “año de la productividad”, y la CPC y la Comisión Nacional de Productividad han publicado recientemente sus recomendaciones. Razones para hacerlo hay de sobra: distintos rankings de competitividad y productividad (WEF, IMD, WB) sitúan a Chile cayendo sostenidamente los últimos dos años y con una productividad cercana a la mitad de la de los países de la OCDE. Chile necesita mejorar su productividad y rápido.

Para un economista, la productividad es “el output económico de un sistema/sector/país dividido por los factores utilizados para generar dicho output”, pero ¿cómo se entiende un mensaje así a nivel operacional en la empresa? ¿Cómo se aterriza este concepto para definir un plan de acciones que mejoren la productividad?

Si bien las más de 150 iniciativas recomendadas por la CPC y la Comisión son de gran interés, la productividad macro y el lenguaje utilizado están lejos aún de permitir soluciones que las empresas y las personas puedan accionar. La mirada macro no distingue entre empresas, ni menos los equipos de trabajo y sus dinámicas, donde muchas veces residen las fuentes de mayor productividad.

Para entender cómo la productividad se transforma en algo concreto, primero es importante entender qué significa productividad para un trabajador. En nuestra experiencia en varias empresas productivas y de servicios, la definición de productividad es muy distinta a la económica. Dado el contexto económico, productividad hoy es: “Tendré que trabajar más por el mismo salario” o “van a despedir personal”. Productividad es así un concepto negativo. Si el trabajador es la base desde la cual las empresas crean valor y es el factor más relevante para determinar productividad, ¿cómo transformamos esta mirada de productividad en algo positivo?

La idea del “año de la productividad” está seriamente amenazada porque se están tratando de construir las soluciones desde un nivel equivocado, y con un concepto negativo de productividad.

La productividad “positiva” se construye desde el lugar de trabajo, con la gente. La productividad puede ser algo deseado, positivo, motivante, y que al final del día permite mejorar la creación de valor. Pero no parte desde la definición, parte desde la acción conjunta de jefaturas y equipos de trabajadores entendiendo mejor el sentido de su trabajo, haciéndose las preguntas correctas que ayudarán a superar las barreras que impiden mejores rendimientos, anticipando escenarios productivos mediante planificación, entre otros. El rol de las jefaturas es clave para cambiar la mirada del trabajo y mejorar los rendimientos; un jefe antagonista con su equipo, que no inspira o no facilita el aprendizaje de su equipo, es uno de los dos elementos que más afectan la productividad de las personas, empresas y organizaciones. ¿El otro factor? La “escasa” disciplina.

Chile debe dar el primer paso a la productividad logrando organizaciones más disciplinadas. La disciplina parte por acciones tan sencillas como llegar a la hora, realizar las reuniones de inicio de turno, comunicar novedades, mantener aseados los equipos y lugares de trabajo. La disciplina genera repetibilidad en la operación y pavimenta el camino a la mejora de productividad.

Para el “año de la productividad”, ¿qué tipo de productividad buscará desarrollar para su empresa? ¿Cómo definirá su empresa la productividad luego de sus decisiones? Chile necesita mejorar su productividad en forma urgente para no quedarnos atrás de países que avanzan rápido en este desafío. Volver a la base es la clave para lograrlo. 

*El autor es socio Montblanc Consulting.