Opinión

Comisión reguladora o fiscalización unipersonal

PULSO 08/01/2016

Parece aconsejable avanzar hacia un modelo de regulación que evite el riesgo de discrecionalidad.

El lunes por la noche se conoció la multa impuesta por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) contra CorpBanca, por unos US$30 millones. La razón esgrimida por el regulador fue que la entidad fiscalizada -ligada al grupo Saieh, el mismo que controla Grupo Copesa, empresa que edita este medio- sobrepasó los niveles de exposición crediticia en un cliente, en este caso las sociedades en cascada que controlan SQM. Sin entrar al fondo del problema, dado que serán las instancias judiciales quienes lo determinen, llamó la atención en el mercado de capitales, en particular en otros bancos de la plaza y el directorio de la Bolsa de Comercio, la acción acometida por la SBIF, dado que existe coincidencia entre las entidades financieras que operan en el país que hubo un cambio de criterio de la autoridad, que esa modificación no fue informada a los fiscalizados, y que no hubo un proceso abierto. Justo ahora que se debate sobre la composición y atribución de diversas superintendencias, parece aconsejable explorar con acuciosidad la opción de avanzar hacia comisiones reguladoras y fiscalizadoras bajo un modelo similar al de la SEC de Estados Unidos o incluso de nuestro criollo Banco Central. Este tipo de instancias diluye las discrecionalidades en las que pueden caer las autoridades unipersonales y generan un marco más justo para quien está sujeto a una regulación tan compleja y delicada como la bancaria.

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