Opinión

El “anillo verde” de Santiago

PULSO 16/06/2017

Por Iván Poduje. La Fundación San Carlos de Maipo y la oficina de urbanismo Atisba han formulado una propuesta que integra bordes fluviales abandonados, transformándolos en áreas verdes y espacios públicos.

El Parque Bicentenario de Vitacura es uno de los espacios públicos más valorados por los capitalinos, aunque la mayoría no sabe que hace menos de diez años era un gran sitio abandonado que solía verse afectado por las crecidas del río Mapocho.

Lamentablemente, hay muchos lugares de Santiago que permanecen en esta condición. Más de 200 kilómetros de bordes de ríos, canales y quebradas que son áreas inseguras o microbasurales. Y como la mayoría se localiza en comunas de bajos ingresos, este abandono acentúa los patrones de segregación e inequidad territorial que tanto afligen a nuestra ciudad.

La Fundación San Carlos de Maipo y la oficina de urbanismo Atisba buscan cambiar esta situación. Para ello, hemos formulado una propuesta que integra bordes fluviales abandonados, transformándolos en áreas verdes y espacios públicos que, al igual que el Parque Bicentenario, agreguen valor sobre su entorno.

Hemos denominado a esta propuesta “anillo verde” de Santiago, ya que muchos de los ríos o quebradas que rodean la ciudad buscamos conectarlos mediante paseos, avenidas o ciclovías. En la zona sur se busca materializar una antigua propuesta, para que el río Maipo sea un gran balneario que beneficie a medio millón de habitantes de Puente Alto y San Bernardo, incluyendo distritos altamente segregados, como Bajos de Mena o Los Morros.

En la zona poniente se busca que el río Mapocho cumpla una función similar para Pudahuel, Maipú y Padre Hurtado, mientras que por el norte la idea es consolidar un parque en el estero Las Cruces, por Quilicura y Lampa, que llegaría hasta La Pincoya, en Huechuraba, mediante un mejoramiento integral del canal El Carmen con senderos, miradores y paseos.

El anillo se cierra en el sector precordillerano comprendido entre Lo Barnechea, La Florida y Puente Alto creando parques lineales en los canales Las Perdices y San Carlos, mejorando la Quebrada de Macul, que ingresa a la ciudad por el Zanjón de la Aguada, que también se interviene en aquellas áreas no cubiertas por el parque inundable en construcción.

El “anillo verde” ya se está materializando. En los canales Las Perdices y Tobalaba se han ejecutado ciclovías y espacios públicos, mientras que en la Quebrada de Macul estamos diseñando un parque fluvial que, además de aportar espacios públicos, reducirá el riesgo de inundaciones con otras obras hidráulicas programadas por el MOP. Para ello estamos trabajando con este ministerio y Vivienda, además de la Intendencia Metropolitana y los municipios involucrados y prontamente realizaremos talleres con los vecinos que viven frente a la quebrada.

Con estas acciones, el “anillo verde” permitirá aportar calidad de vida, equidad territorial y seguridad ante inundaciones, todos objetivos prioritarios para un futuro sustentable de Santiago.

*El autor es socio de Atisba.