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Opinión

Acerca del control de identidad

PULSO 02/02/2016

Por Andrés Montero J. Quienes nacimos en esta tierra aspiramos a recuperar la libertad de tránsito en nuestros barrios, el respeto a Carabineros, la defensa de DDHH de todos y no solo de los que piensan de un modo.

Se discute en estos días la procedencia del control de identidad preventivo como un mecanismo para mejorar la seguridad de la población. Chile y sus ciudadanos son víctimas de una creciente ola de asaltos a casas, oficinas, supermercados, bancos y en la vía pública. En todas las encuestas, la inseguridad y el temor asoman como elementos de preocupación diaria. En este escenario, es preocupante que la directora del INDH continúe su cruzada por defender ciertos derechos ciudadanos que estarían siendo afectados de implementarse el control de identidad. Esta visión de texto, alejada de lo que realmente busca la gente, es francamente inaceptable.

La señora Fries ocupa los medios de comunicación no solo para contradecir a la autoridad política, sino también para transmitir sus temores de que la policía tenga atribuciones mayores, trasluciendo su visión y su ideología respecto de cómo debe mejorar la seguridad. Insiste, majaderamente, en que la desigualdad es la causante de los problemas delictuales. No es fácil identificar los pergaminos de la señora Fries para incursionar en el tema de la desigualdad. El crecimiento es el único camino probado que permite disminuir la desigualdad. La señora Fries debería estudiar más de nuestra historia y de la evolución económica. Chile es mucho menos desigual que hace una década. Debemos preocuparnos más de las obligaciones humanas y de los deberes y no solo de los derechos. Esta misma funcionaria hace un tiempo planteó que los globos aerostáticos en Lo Barnechea atentaban contra la privacidad de las personas. Vivo en Lo Barnechea y no conozco a NADIE que avale su teoría. Yo estaría feliz de tener el cielo lleno de globos si eso disminuye el riesgo de asaltos, como el acaecido hace una semana a mi vecina, a cuyo marido octogenario lo amarraron cuatro canallas, como asimismo a la nana de la casa. Los derechos no son todos iguales de importantes. El sentido común indica que estoy dispuesto a sacrificar algunos en beneficio de otros más relevantes. Es necesario “eficientar” labor de las policías, pero eso no debe ir acompañado de la reducción de sus atribuciones.

Quienes nacimos en esta tierra aspiramos a recuperar la libertad de tránsito por nuestros barrios, el respeto a Carabineros, la defensa de los DDHH de todos y no solo de los que piensan de una manera. En la página web del INDH se echan de menos indicaciones de cómo los militares en retiro perseguidos por algunos jueces pueden buscar apoyo. También, explicar las penas a que se exponen los exonerados políticos falsos. En materia de inmigración, mayores detalles acerca de las obligaciones de quienes llegan a Chile en busca de un mejor futuro. En relación a la Araucanía, el control de identidad preventivo ayudaría a identificar más fácilmente a los terroristas que están quemando, saqueando y matando de manera sistemática. Los DDHH no son de izquierda, son transversales. La desigualdad en Chile no es solo económica, si no se amplía al trato desigual de la prensa, el trato desigual de la justicia (caso financiamiento ilegal de la política) y la desigualdad en el acceso a los beneficios del Estado. Quienes vienen llegando de Europa a veces pretenden imponer criterios o formas de hacer las cosas muy distantes de nuestra realidad. La economía del bienestar es un ejemplo. Leyendo a Mauricio Rojas se puede aprender mucho, para no copiar extemporáneamente políticas económicas o sociales en retirada. Más obligaciones y no tantos derechos, ese debe ser el camino. 

*El autor es ingeniero comercial de la Universidad de Chile – (amjpulso@gmail.com).

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