¿Estamos preparados para contratar ejecutivos extranjeros?

Por José Fernández Vergara-. Si contrata a un extranjero, sus pares dirán que no lo entienden, que ellos deben hacer el esfuerzo de adaptarse a nuestros códigos, cultura y lenguaje; por algo somos uno de los países más exitosos de Latinoamérica. Opinión | 15/06
HERRAMIENTAS

Si contrata a un extranjero, sus pares dirán que no lo entienden, que ellos deben hacer el esfuerzo de adaptarse a nuestros códigos, cultura  y lenguaje; por algo somos uno de los países más exitosos de Latinoamérica. Si es un europeo, bueno, esto no es Europa, así que mejor que trabajen como nosotros y no traten de conversar tanto los temas, sí los números son los que mandan. Si el par es de EEUU, bueno, hay que tenerle más respeto, los gringos son los reyes de la empresa y van a tener las cosas claras, así que mejor no competirles. Sus subordinados pensarán por qué traemos gente de afuera, que no sabe nada de este país, que aquí tenemos todo tipo de profesionales, todos muy buenos, ya que las universidades chilenas son de categoría mundial. Con los europeos, la situación es más difícil, porque el ejecutivo chileno se queda sin referencia y no sabe cómo evaluarlo. No sabe si estudió en una buena o mala universidad, no sabe si trabajó en una buena o mala empresa y preguntan cómo vamos a conseguir referencias  fiables.

Estamos muy atrasados en nuestra convivencia con extranjeros. Tenemos una de las economías más abiertas del mundo, pero seguimos siendo unos isleños rodeados por mar, desierto, montañas y hielo. Vamos a tener que  -lo queramos o no- abrirnos al multiculturalismo. Eso implica no sólo viajar y convivir con otros, sino que leer y aprender otros códigos y lenguajes. Lo natural en el ser humano es  confiar en lo cercano y que nos resulta familiar, y desconfiar de lo desconocido. En Chile tenemos los códigos que nos permiten reconocer con facilidad a quien tenemos al frente, pero cuando los códigos son distintos, es probable que la mayoría pierda la estructura y el control y se apodere la desconfianza.

Un primer paso es leer sobre otras culturas; no se trata de leer guías turísticas, sino y  sobre todo a los autores de esos países para entender su manera de pensar. También, ver películas distintas, interesarse por un idioma diferente, no sólo para hablarlo, ya que el lenguaje está construido de tal manera que evoca la forma de estructurar el pensamiento. Los chilenos somos de pocas palabras, lo que nos indica que somos poco sofisticados en precisar lo que queremos y permitimos pocos espacios de entendimiento. Esto lo vemos en la política, donde todo es blanco o negro, con escasas categorías y distinciones de grises.

Nuestras empresas necesitan abrirse al multiculturalismo, esto pasa no sólo por contratar a extranjeros que harán el mayor esfuerzo de adaptación, sino también necesitamos esfuerzos por conocer y aceptar culturas distintas. Hay muchas maneras de hacer una misma cosa y varias pueden ser correctas. Para crecer como país, necesitaremos, en pocos años, traer a nuestras empresas a extranjeros y el proceso de incorporación es un proceso que requiere conciencia y ayuda de la alta gerencia.

Viví más de diez años como extranjero en Europa. Allá descubrí que la mejor manera de conocer qué es Chile, es viviendo fuera de Chile. Quizás el proceso de incorporar extranjeros a nuestras empresas nos permita comprender a mejor nuestro país y a nuestras empresas.

El autor es presidente Stratos Executive Search Agilium Worldwide.




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