Alejandro Micco: "Con la reforma nos preocupamos de cómo repartir la torta. Ahora debemos enfocarnos en hacer crecer la torta"

Admite que la discusión de cualquier reforma genera incertidumbre y "ralentiza o posterga" inversiones. Afirma que la principal ocupación hoy debe ser elevar la tasa de crecimiento y confía en la mejora de las expectativas. Miriam Leiva P. Miriam Leiva P. | Economía | 05:00 hrs

© Agencia Uno

Fueron cinco meses de mucho trabajo, de defender propuestas, de aceptar cambiarlas, de conversar con la oposición, de recibir las críticas de  los amigos y de los camaradas, de ganar y perder. Pero el balance post despacho de la reforma tributaria del subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, es totalmente positivo.

Positivo porque después de estos esfuerzos lograron la aprobación de la primera reforma emblemática de la Presidenta Bachelet que servirá para financiar las próximas medidas comprometidas. 

“Me quedo con la última parte de haber logrado la reforma planteada por la Presidenta con una recaudación de US$ 8.300 millones, progresiva, orientada a mejorar la distribución de ingresos, con incentivos claros al ahorro e inversión, y con un ataque decidido a la evasión y elusión tributaria”, es su evaluación. 

Pero le da más satisfacción haber logrado una votación histórica para un cambio tributario, incluso más que en los 90, cuando se hizo otro cambio estructural en materia de impuestos.

“Creo que esta reforma logró los objetivos con un acuerdo amplio, satisfactorio, desde el PC a la UDI , lo cual es un activo muy importante porque da certezas en términos de que las reglas del juego serán estables durante un período de tiempo. Que nos acompañe dos décadas más,  que dé estabilidad a la inversión”, afirma. 

¿Esperaba que la discusión de la reforma fuera tan complicada?

Siempre una reforma de la magnitud que se hizo, en cuanto a recaudación, monto, forma, que fuere más progresiva, que afectara las rentas del capital, iba a ser más compleja. Esperábamos que fuera compleja, pero otra cosa es con guitarra y la verdad fueron cinco meses de bastante trabajo, hubo momentos más tensos, pero llegamos a buen puerto, que es lo importante. 

¿Mejor inclinar el balance hacia el objetivo, que al camino?

Una reforma de esta magnitud iba a generar una discusión distinta entre los agentes,especialmente entre quiénes se ven afectados, en este caso las personas de mayores ingresos. Eso es algo natural y cuando se cierra el  proceso eso desaparece. El acuerdo en el Senado bajó mucho los decibeles, y fue aprobada con  altísimas mayorías, nunca antes visto. 

En un análisis ex post, ¿fue un error no haber hecho un trabajo prelegislativo?

La verdad ex post es distinta. Dado el fin logrado no puedo decir que como lo planteamos no fue un buen mecanismo. Quizás si hubiésemos podido en la primera etapa bajar un poco el nivel de roce, hubiese sido mejor. Quizás una discusión prelegislativa habría ampliado más los plazos del período de incertidumbre, y no habríamos sido capaces de tenerla aprobada antes de la Ley de Presupuestos.

Recordemos que era importante sacar esta reforma en un plazo breve, tanto por el ruido o incertidumbre que toda reforma genera en los actores económicos porque mientras está en discusión no se sabe a qué atenerse a futuro.

¿El ruido causado por este proyecto fue mucho más fuerte de lo que estimaban, de acuerdo a lo que dicen las cifras de crecimiento que van hacia abajo?

Separemos las cosas. La actividad ha andado más lento y por más tiempo de lo esperado, pero no es propio de Chile, por ende no se puede atribuir al mayor o menor ruido de la reforma. Es cosa de ver las estimaciones de crecimiento para América Latina. Uno no puede sacar cifras del ruido que se introdujo por la reforma.

Si me dice que la desaceleración para Chile es igual para la región, ¿implica que la reforma no influyó en nada en el crecimiento? Debe haber algún porcentaje que asuman...

Siempre cualquier reforma genera ruido o incertidumbre momentánea, y eso siempre lo sabemos. Que la incertidumbre es algo que hace que las inversiones se puedan ralentizar o postergar un poco, es sabido. Ahora, ¿cuánto importa en el crecimiento? Creo que  la prolongación de la más baja actividad no se debe en absoluto, mayoritariamente (a la reforma), ni explica para nada esta desaceleración más pronunciada de lo esperado. En ningún caso. Hay temas estructurales externos.

Pero las cifras también los sorprendieron a Uds., porque sus expectativas para este año eran de crecer un 3,2% y ahora ya anticipan un 2%. ¿Cuándo se dieron cuenta que la situación venía más desmejorada?

Ya en la campaña decíamos que la economía se iba a ralentizar. Ahora, hace tres meses empezamos a observar cifras más lentas y esto nos hizo ver que la desaceleración era más aguda de lo esperado. Y por eso tenemos todo el impulso de poner más fuerza en medidas para salir rápido de la desaceleración, porque el empleo y el crecimiento son muy, muy importantes. 

¿Cómo pretenden reencantar a los empresarios cuando las expectativas no son optimistas?

Lo importante es que se den todas las condiciones para retomar tasas de crecimiento más altas. En un análisis más abstracto, la tramitación de una reforma tributaria siempre es compleja porque algunos terminan con mayor carga que otros. Con la reforma tributaria nos preocupamos de cómo repartir la torta y eso genera más roce. Ahora todos debemos enfocarnos en hacer crecer la torta y esa situación nos une, con menos roce, con el sector empresarial. 

Lo veo optimista respecto de esa alianza.

Nunca tratamos de decir lo contrario, siempre fuimos bien claros sobre el alza de impuestos y a nadie le gusta que se los suban. Una vez cerrado el tema, la conversación cambia y todos los actores tienen un solo norte: que nos vaya bien como país. Entonces es mucho más fácil estar en actitud de colaboración con los sectores empresariales. Esto es parte natural de un ciclo de reforma, no veo otra explicación.

Pero el gobierno tiene más reformas en mente en distintos campos: educacional, laboral, constitucional. ¿No será difícil retomar esa confianza si siempre habrá ruidos por estos cambios?

Quiero partir con algo más general sobre el crecimiento de Chile en el mediano plazo. Chile ha tenido éxito y está en un nuevo estadio de país de ingreso medio, y ello le genera presiones importantes al sistema político y económico. El ciudadano de hoy es muy distinto al de los 90, temas que antes no eran prioritarios hoy lo son, como la demanda por bienes públicos. Educación de calidad y desigualdad surgen con más presión y como sociedad tenemos que hacernos cargo. Si no nos hacemos cargo, el crecimiento futuro está completamente minado.

¿Y con este conjunto de reformas se asegura ese crecimiento?

Estamos haciendo estos cambios para hacer las reglas del juego del crecimiento hacia adelante, donde tengamos a todos los chilenos en el mismo bote remando en la misma dirección. La reforma tributaria fue el primer paso, el segundo es la reforma educacional y hay que abordarlos, sino el ruido que hoy es momentáneo pasará a ser permanente. Cuando una sociedad no tiene consenso respecto de cómo se está desarrollando genera una incertidumbre mucho más profunda y mucho más importante que la que genera la tramitación de una reforma.

Entonces, ¿vamos a estar cuatro años con ruidos momentáneos?

Sí. Y el ejemplo dado en la reforma tributaria dice que, al final del día,  fuimos capaces de tener una  visión país para tomar un acuerdo tan fundamental. Se logró un gran acuerdo lo que da tranquilidad de que estamos siendo capaces de hacer los cambios necesarios; es una señal muy clara de que este país está consciente de las reformas y de que son importantes. Puede haber ruido momentáneo, pero si  las soluciones se dan a nivel país, genera estabilidad para el crecimiento futuro. 

¿Esa señal significa que las próximas reformas se abordarán de igual manera?

Cómo ha funcionado la institucionalidad hasta ahora es un activo que genera que los ruidos hacia adelante vayan a ser distintos, porque ya existe la experiencia de cómo se hizo una de las reformas estructurales de la Presidenta Bachelet.

¿Eso se extiende al tema laboral?

 En lo laboral vimos a la ministra señalar que los cambios son importantes, pero que se harán dentro de un acuerdo muy amplio, que tomará en cuenta la situación coyuntural. Eso demuestra que existe madurez de la institucionalidad, se está señalando cómo se van a abordar. La tributaria ha dado un ejemplo y creo que eso va generando más certezas de cómo serán los cambios futuros.

¿La certeza necesaria para invertir?

Creo que el tema de esta reforma estructural era muy importante, porque era un señal a todos los ciudadanos de que se iban a empezar a hacer las transformaciones necesarias para las próximas décadas, eso da confianza a quienes votaron por esto. Y también da confianza a quiénes no votaron por la Presidenta y están viendo que las transformaciones se están haciendo igual, pero con visión país.




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