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Internacional

Venezuela ad portas de una crisis

AFP 15/05/2016

La amenaza de un estallido social acecha a Venezuela, que se encuentra bajo un estado de excepción dictado por el presidente Nicolás Maduro en medio de una creciente ira popular por el colapso de la economía.

Con proyecciones de inflación que sobrepasarían el 700% este año, estado de excepción, sumados al racionamiento energético, los analistas políticos empiezan a hablar de una rebelión pública, un golpe militar, o un gobierno de Maduro cada vez más autoritario para mantener a raya el conflicto y mantenerse en el poder.

“Se sabe que llega una crisis”, comentó un funcionario de inteligencia  estadounidense citado el viernes por el diario The Washington Post. 

Estado de excepción

Maduro anunció la medida que tendría vigencia de 60  días, y agregó que la renovaría sucesivamente hasta 2017. No dio detalles del contenido del decreto, aunque se espera que se publique mañana. A pesar de ello,  en el marco del decreto, Maduro ordenó realizar el próximo sábado  ejercicios militares para afrontar lo que denunció como una amenaza externa –refiriéndose a Estados Unidos–, en la que justificó la imposición del estado  de excepción. 

La Fuerza Armada venezolana emitió un comunicado para expresar  “su más firme y categórico rechazo a la sistemática campaña de desprestigio y  provocación orquestada desde el exterior”. 

Maduro también anunció que su gobierno tomará las fábricas paralizadas y  apresará a sus dueños, que a su vez se quejan de que no tienen insumos para  producir. 

Crisis económica

Las proyecciones de inflación para este año ascienden a 700%, la más elevada del mundo. En tanto, la economía se contrajo 5,7% en 2015 y lo hará aún más este año. 

En el país con las mayores reservas de crudo del mundo y dependiente de las  importaciones, la debacle significa la escasez de más de dos tercios de  alimentos y medicinas, a lo que se suman los cortes cotidianos de agua y luz.

Con los precios del crudo a una tercera parte de lo que estaban hace apenas dos años, los ingresos de Venezuela se han desplomado y se está quedando sin  dinero. 

Pese a que aún cumple con sus compromisos de deuda, se espera que en unos  meses entre en default. 

Disturbios

Ha habido protestas, tanto en contra como a favor del gobierno. También  se ha reportado saqueos y un gran descontento a raíz del  racionamiento de la energía eléctrica ante una severa crisis energética. 

Hasta el momento, no hay un conflicto abierto en las calles, pero crecen  los temores de un estallido social. 

Para mantener el orden, Maduro cuenta con la policía y el ejército. También  hay grupos motorizados pro-gubernamentales que reprimen las protestas, a menudo  en forma violenta. 

Baja popularidad de Maduro

Según la firma Datanálisis, siete de cada diez ciudadanos reprueban la gestión del presidente venezolano. Sin embargo, Maduro ha desestimado intentos de la oposición –que desde diciembre  ostenta una mayoría de tres quintos en el Congreso– de alejarlo del poder a  través de un referendo revocatorio, en tanto el Consejo Nacional Electoral  (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (STJ) han puesto obstáculos en el  proceso. 

Maduro insiste en que terminará su mandato, que expira en 2019. No hay señales de vacilación en el apoyo a Maduro de las Fuerzas Armadas,  de las que surgió y a las que aclamó Hugo Chávez, el carismático predecesor y  mentor del actual mandatario.