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Internacional

Trump Tower: La nueva atracción turística de Nueva York

AFP 25/05/2016

En el edificio de la 5ta Avenida de Nueva York, todo -o casi todo- rinde homenaje a la gloria de Trump: un bar Trump, un café Trump, un restaurant Trump, una pequeña tienda de recuerdos Trump, y un largo etcétera.

Estadounidenses, italianos, chinos,  franceses: gracias a la campaña presidencial en Estados Unidos, la Torre Trump  en la 5ta Avenida en Nueva York se convirtió en una atracción turística a la  que llegan curiosos y admiradores del candidato republicano a la Casa Blanca. 

Es allí, cerca de Central Park, que Donald Trump tiene su residencia  neoyorquina, un triplex de muros de mármol con columnas, molduras, cristal y  dorado, un estilo de falso mini palacio de Versalles en lo alto de la torre  vidriada de 68 pisos. 

La torre, que combina oficinas, residencias y algunos comercios, alberga  también la sede de su compañía, Trump Organization, y su cuartel general de  campaña desde el cual el multimillonario del sector inmobiliario lanzó su  candidatura el 16 de junio de 2015, descendiendo con su esposa Melania por unas  escaleras mecánicas en un decorado hollywoodense. 

Se puede ingresar libremente al edificio hasta las 22:00 con la condición,  algunos días, de pasar por estrictos controles de seguridad.  

Es que a favor de un acuerdo que permitió a Trump construir 20 pisos más,  el inmenso hall de entrada de mármol con un muro de cascadas de 18 metros de  alto y muchos espejos, es un “espacio público privado”, reglamentado por la  alcaldía, como otros 500 en Nueva York. 

Todo -o casi todo- rinde homenaje a la gloria de Trump, con un bar Trump, un  café Trump, un restaurant Trump y una pequeña tienda de recuerdos Trump.  

Un comercio también vende joyas Ivanka Trump, hija de Donald. Y cuatro  vitrinas doradas exponen otros productos Trump: camisas, corbatas, gemelos,  perfumes, libros escritos por Trump, ropa para niños y peluches. 

Entre los visitantes esta semana estaba un grupo de turistas chinos,  adolescentes israelíes y Carmen Smith, azafata de origen colombiano que se  acercó por pedido de su hijo de 13 años, “un fan de Trump” que solicitó una  gorra de campaña del multimillonario.