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Actualidad & Política

PSOE vuelve a rechazar a Rajoy y ofrece reforma a la Constitución frente a separatismo catalán

Reuters 11/01/2016

El líder socialista español, Pedro Sánchez, volvió a rechazar la posibilidad de facilitar la reelección de Mariano Rajoy como presidente del gobierno, y afirmó que el desafío independentista de Cataluña debe responderse con una reforma de la Constitución que lleve a un Estado federal.

“La reforma constitucional federal es una vía para solucionar el conflicto catalán”, dijo Pedro Sánchez en una conferencia de prensa en la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), insistiendo en que un cambio en el Gobierno central relajaría las tensiones secesionistas en Cataluña.

Sánchez dijo que la elección el domingo como nuevo presidente de la Generalitat -gobierno regional catalán- de Carles Puigdemont, que quiere seguir adelante con una hoja de ruta independentista para “desconectar” a Cataluña de España en 18 meses, no modificó su idea de intentar liderar un gobierno alternativo a Rajoy.

“Cuatro años más de Rajoy en (el palacio de) La Moncloa, sin aportar ningún tipo de solución, agravaría aún más la confrontación”, dijo Sánchez en una entrevista radial matutina, después de que el presidente del Gobierno en funciones instó de nuevo este fin de semana a formar una gran coalición con los socialistas.

“Después de lo que ha pasado este sábado y domingo, es más urgente que nunca propiciar un cambio en España que abra una nueva etapa: de reformas, de diálogo, de negociación, y de un nuevo acuerdo para resolver este conflicto que está sufriendo la sociedad catalana”, añadió Sánchez.

El líder del PSOE dijo que Rajoy podrá contar con él para asuntos de Estado como la unidad de España y la legalidad democrática, pero insistió en el “no” a su reelección. Asimismo, aseguró que hablará con el partido antiausteridad Podemos y con el liberal Ciudadanos para intentar armar una alternativa de Gobierno.

En caso de no lograrse un pacto de gobierno en las próximas semanas, Rajoy se vería obligado a convocar nuevas elecciones generales, lo que retrasaría hasta el verano austral la formación de un ejecutivo central capaz de afrontar el desafío separatista procedentes de Cataluña.