Internacional

El primer mes de Trump en el poder anima a los mercados, pero no a los ciudadanos

Francisca Guerrero 17/02/2017

El rechazo a la labor del mandatario llega a 56%, mientras que tres de los principales indicadores de Wall Street han subido más de 10% desde que ganó las elecciones.

El lunes Donald Trump completará su primer mes en la Casa Blanca y no ha dejado indiferente a nadie. Los mercados siguen entusiasmados frente a la reiteración de las promesas de rebaja de impuestos y desregulación, pero entre los ciudadanos la reacción ha sido totalmente opuesta, manteniendo un rechazo contundente a su labor, que contrasta con los bajos niveles exhibidos por sus antecesores durante sus primeros días en la Oficina Oval.

El rally en Wall Street ha sido desenfrenado. Desde que Trump se impuso en las elecciones a Hillary Clinton el 8 de noviembre del año pasado, el Dow Jones y el Nasdaq han subido 12% y el S&P otro 10%. La tendencia del principal centro financiero global se ha replicado en el resto del mundo, con un incremento de 8,38% en el MSCI World, que ayer cerró en su máximo histórico (1.833 puntos), mientras que su par de mercados emergentes está en su mayor nivel desde mediados de julio de 2015 (941,78).

En el mismo período el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años pasó de 1,855% a 2,486%, revirtiendo al menos momentáneamente su histórica tendencia a la baja.

La generalidad de los operadores ha optado por ignorar el proteccionismo de Trump, incluso las amenazas de aranceles a empresas que quieran producir en México para después comercializan en EEUU. Así, el índice de “miedo”, el VIX, ha caído 36,71% estos tres meses, moviéndose actualmente en niveles mínimos.

Jonathan Golub, jefe de estrategia de RBC Capital Markets, plantea que “las políticas de Trump están agregando combustible al fuego”, dado que su llegada a la Casa Blanca ha “amplificado” el optimismo que había incluso antes de las elecciones de noviembre, debido al fortalecimiento de la economía estadounidense. Así, señaló en una nota a sus clientes, el S&P 500 podría subir 10,5% en el año, sobrepasando la barrera de los 2.500 puntos, mientras que las ganancias de las empresas que cotizan en esta bolsa aumentarían 7,6%, en relación al avance de 1% del año pasado.

Las cosas podrían andar aún mejor en 2018, cuando comiencen a concretarse sus promesas, entre ellas el gasto en infraestructura, la desregulación y el recorte de impuestos corporativos de 35% a 15%. Esto último se traduciría, según Golub, en un aumento de entre 5% y 7% en los beneficios de las empresas.

En el marco de un gravamen más liviano, se verían especialmente beneficiados los seis bancos más grandes de EEUU, que según cálculos de Bloomberg registrarían un alza promedio en su ganancia anual de 14%.

“La reforma tributaria es difícil, pero elevar o rebajar impuestos es fácil”, indicó Fred Cannon, titular de investigación de Keefe, Bruyette & Woods. “Una menor tasa de impuestos sería un beneficio para los bancos, más que para otros sectores, dado que los bancos no obtienen muchas de las deducciones que las firmas industriales o de comercio minorista obtienen y terminan pagando una tasa efectiva mayor”, detalló el analista a Bloomberg.

¿Hasta cuándo el rally?

Pese al optimismo hay analistas que no se fían del optimismo generalizado. “Mientras que en el corto plazo los mercados residen en el territorio de sobrecompra y son vulnerables a las rondas de toma de ganancias, el sentimiento general sigue siendo positivo”, reconoce Markus Huber, trader de la City de Londres, que sin embargo afirma que no hay razón obvia para tanto entusiasmo. “El movimiento al alza debería llegar a detenerse en el corto plazo”, afirmó.

Alberto Bernal, jefe de estrategia de XP Securities, también cuestiona los fundamentos del rally en curso. “Hemos subido demasiado rápido. Hay algo que no cierra en esta ecuación, porque en la renta fija veo una curva que se está aplanando, lo que indica que no hay demasiada expectativa de aceleración del PIB, pero al otro lado ves acciones que no paran de subir. Solo uno tiene la razón, equity o fixed income y yo me inclino por la segunda”.

Desde su punto de vista, la fórmula de Donald Trump para aumentar el crecimiento potencial no es especialmente elaborada, indicando que “si fuera tan fácil otros ya lo habrían hecho”. Y si bien comparte que la reforma tributaria sería una buena noticia para la economía, plantea que “habrá que tener paciencia, porque aquí alguien va a pagar, o va a haber más déficit o pagarán los consumidores. No hay una fórmula mágica”,

Estadounidenses reticentes

Pero sin lugar a dudas los que se sienten menos confiados respecto a los resultados de la administración Trump, son los propios ciudadanos de Estados Unidos. Según datos de Pew Research Center, el rechazo al actual mandatario alcanza 56% durante febrero, muy superior al 17%, 21% y 25% que exhibían Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, respectivamente, cuando recién llegaron a la Casa Blanca.

En el mismo periodo su aprobación se limita a 39%, mientras que entre sus cinco antecesores no caía del 56%. Y es que las polémicas persiguen a Donald Trump, ya sea por su relación con los rusos o por sus políticas anti inmigración.

Con respecto a esto último, ayer el mandatario decidió desistir de la apelación judicial con la que buscaba defender el decreto que negaba la entrada al país a refugiados y a ciudadanos de 7 países, todos de mayoría musulmana.

De todas maneras, el Departamento de Justicia, que anunció la decisión en una moción presentada ante la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito (con sede en California, oeste), adelantó que el gobierno prepara otro decreto, con el que se eliminarían los cuestionamientos a su inconstitucionalidad.