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Internacional

Percepción de la corrupción en Chile alcanzó su mayor nivel en siete años

Francisca Guerrero 28/01/2016

Al quedar en la posición 23 del ranking elaborado por Transparencia Internacional, nuestro país cedió el liderazgo en la región a Uruguay que, ha diferencia de Chile, ha avanzado constantemente en el listado.

Penta, SQM, Caval, ANFP, colusión de los pollos, del papel tissue, de los supermercados. Esos son algunos de los casos que han impactado a la opinión pública y en la posición de Chile en el Índice de Percepción de la Corrupción 2015, donde con 70 puntos ocupa el lugar número 23 del listado de 168 países, alejándose del top 20 mundial al quedar en la casilla 23 y cediendo el liderazgo regional a Uruguay.

En la medición elaborada por Transparencia Internacional, donde 0 es “muy corrupto” y 100 puntos es “muy probo”, Chile ha mostrado un movimiento vacilante. En 2005 marcaba 73 unidades, en 2009 caía a 67, en 2014 recuperaba los 73 para ceder nuevamente este año. 

Los escándalos y otros hechos ajenos a la política “pudieron haber influido en este resultado, principalmente porque afortunadamente tenemos una ciudadanía que tiene menos tolerancia a este tipo de prácticas”, indicó Gonzalo Delaveau, presidente de Chile Transparente (capítulo chileno de Transparencia Internacional).

Sin embargo, el abogado prefiere ver el vaso medio lleno. Destaca que Chile haya reaccionado a los casos que mermaron la posición del país en el ranking. “No hubo indiferencia. Los casos se están investigando, se formó una comisión, se está legislando”, indicó. “Las instituciones están funcionando y eso ayuda a la percepción internacional”, agregó.

Por otra parte, explica que “la ciudadanía tiene que distinguir entre lo que efectivamente es corrupción, es decir, la captura que se hace de algún funcionario público para obtener algo o influir en algo. Bajo ese punto de vista, el financiamiento irregular de la política no lo entendemos como corrupción”.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, no comparte esta distinción. “Es corrupción. Es el aprovechamiento de recursos para tomar posiciones de poder”. Asimismo, considera que la caída en el ranking “no es tan significativa en comparación con la percepción que nosotros tenemos de la corrupción, dado todos los escándalos que hemos visto en el sector privado, público, político, en municipios, partidos y empresas”.

En la misma línea, María Jaraquemada, directora de incidencia de Espacio Público y parte del equipo del Observatorio Anticorrupción, indica que “era esperable que bajáramos, porque es un ranking de percepción y lo que la gente más percibe es que somos más corrupto de lo que pensábamos. Es más, la caída podía ser mayor, porque quedamos con números similares a los de años anteriores”.

De todas maneras, en Chile Transparente valoraron los avances del país con la Ley de Transparencia y la Ley de Lobby, así como los proyectos que buscan regular el funcionamiento de los partidos, su financiamiento y el de las campañas y el fortalecimiento del Servel. Sin embargo, les preocupa que no se aborde el periodo de precampaña. “Si no regulamos ahí seguirá entrando el financiamiento irregular”, dijo Delaveau.

En tanto, Jaraquemada plantea que las nuevas regulaciones tendrán un efecto a largo plazo en la percepción. “Cuando surja otro caso de financiamiento irregular y se apliquen las nuevas sanciones veremos un cambio en lo que piensa la gente”, sostiene. 

Su opinión es compartida por Fuentes. “No porque haya nueva ley de partidos y nueva ley de financiamiento las percepciones van a cambiar radicalmente”. Además, cuestiona que “sólo se han priorizado las reformas políticas, pero se ha hecho poco en el ámbito privado”.

Otro de los que cayó en el ranking fue Brasil, del puesto 69 al 76 a propósito del escándalo Lava Jato que involucra a actores de todo el espectro político. En tanto, Panamá se disparó desde la posición 94 hasta la 72.

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