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Patricio Zapata: "Hubiera sido ideal poner al proceso constituyente por encima de la guerrilla política"

Renata Fernández 01/07/2016

Pese al término de la primera etapa del proceso constituyente, aún no es hora de balances, dice el abogado. Evita criticar a los partidos, pero reconoce que se habrían ahorrado dificultades con un acuerdo político.

Aunque es profesor en la UC, decano de la escuela de derecho de la Universidad de las Américas y trabaja con sus clientes particulares, desde que Patricio Zapata asumió en diciembre pasado como presidente del Consejo de Observadores, el proceso constituyente es lo que acapara toda su atención.

Estos siete meses no han sido fáciles y Zapata reconoce que ha habido dificultades. Pero el abogado dice ser optimista. Con los encuentros locales ya concluidos, hoy su foco está en asegurarse que la próxima etapa del proceso se implemente con la menor cantidad de errores posibles.

¿Está conforme con la primera etapa del proceso constituyente? ¿Cuál es su balance? 

-Cualquier balance que uno haga hoy día es provisorio. No nos corresponde hablar en términos de éxito o fracaso, de legitimidad o ilegitimidad, de triunfo o fracaso. Yo derechamente creo que como Consejo hemos ido logrando superar los distintos escollos. En algunos casos los superamos con elegancia y rapidez, en otros casos fue más difícil. Pero diría que desde los momentos que discutimos la selección de facilitadores, cuando discutíamos la metodología, cuando discutíamos el involucramiento de funcionarios públicos, hasta el momento en que discutíamos las condiciones para formar encuentros… todos los problemas fueron siendo superados con un Consejo Ciudadano muy unido.

¿El comportamiento que han tenido los partidos políticos frente al proceso es uno de esos escollos?

-Hubiera sido bastante más sencillo si desde el día uno hubiera existido un entendimiento o acuerdo político transversal de manera que este proceso no fuera parte de la guerrilla política ni de la lucha entre Gobierno y oposición. Hubiera sido ideal poner al proceso constituyente en un plano por encima de la guerrilla política, porque este es un tema de largo plazo que trasciende este Gobierno. Ya que no tenemos ese acuerdo político las cosas que pasan en el proceso -las buenas, las malas y las feas- terminan siendo parte de la guerrilla política.

¿Esperaba una actitud distinta de los partidos?

-Yo no quiero aparecer ni siquiera por asomo en la crítica a los partidos políticos, porque creo que está de moda y me cargan las modas. Es muy fácil y es una manera de caerle bien a la gente. Además ese no es mi tema. Los partidos tienen muchas preocupaciones y yo sentí que hubo interés en el momento en que los invitamos en enero y fueron todos. Si hubo quejas por falta de información es porque en general había poca información. 

¿Es muy tarde para buscar entendimientos políticos y para sacar al proceso constituyente de la guerrilla?

-Yo solamente constato una dificultad. Si me pregunta por qué a veces es tan difícil, yo creo que es en parte porque esto está situado en un terreno donde la guerrilla política se manifiesta. Pero no nos corresponde como consejo andar recomendando una estrategia, no quiero salirme de mi función. ¿Ha habido dificultades? Sí. ¿Qué explica esas dificultades? Algunas son fruto de errores que uno comete, hay otras que tienen que ver con el clima político que vive el país, y hay otras que creo que se explican porque no hemos logrado como sociedad que esto lo discutamos de una manera distinta pese a los esfuerzos que hemos hecho como Consejo.

¿Cómo evalúa la relación que han tenido con el Gobierno?

-Aunque parezca extraño, tengo un grado de respeto personal y confianza. Hay que decir esas cosas: ha sido una relación humanamente satisfactoria y he sentido mucho respeto de parte de todos los ministros y de todas las autoridades. Las diferencias que ha habido, y ha habido varias, creo que se explican porque nosotros nos hemos tomado muy en serio nuestro trabajo y el Gobierno tiene sus propias urgencias. Pero nunca he pensado que las diferencias se deban a que el Gobierno esté promoviendo algo inadecuado e ilegítimo. Son tensiones porque el Gobierno quiere hacer algo más rápido, más masivo y nosotros pensamos que mejor no.

¿Tomarse muy en serio su trabajo no implica haberse excedido en sus atribuciones?

-En ningún momento nos hemos excedido en nuestras atribuciones como consejo. Lo que pasa es que estamos ejerciendo cabalmente el 100% de lo que se nos había pedido.

La Presidenta tuvo un rol visible en la primera etapa. Fue a varios encuentros, defendió el proceso en el exterior. ¿Corresponde que la Presidenta tenga ese protagonismo en esta segunda etapa?

-Es completamente improcedente que un consejo ciudadano como este dictamine lo que la Presidenta de la República puede hacer o no hacer, decir o no decir. Creo que es impertinente e improcedente. Lo que sí es cierto es que si queremos que los cabildos funcionen bien va a ser súper importante que las autoridades del Gobierno interior, como gobernadores, intendentes y funcionarios públicos en terreno, se limiten estrictamente a trabajar en la producción y se abstengan de intervenir en la dirección del evento. Esa es una distinción compleja. En eso vamos a tener que ser muy cuidadosos.

¿Cuáles son sus expectativas de cara a la segunda etapa del proceso?

-Contra lo que algunos creyeron esto no ha sido polarizador, la discusión ha sido ordenada. La gente que va a los encuentros no sale con ganas de destruir o de atacar, sino que en un ánimo muy propositivo. La estructura de los encuentros es un buen punto de partida, pero tampoco la idea era empezar a hacer una actividad que significara un esguince o una fractura -estoy casi siendo el kinesiólogo Zapata- pero es la progresión de la energía, del consumo de fuerzas, y esta era una manera de partir.

Y si hay poca participación, ¿no hay riesgo de que nos quedemos sin aire antes de llegar a la meta?

-Hay que poner las condiciones y hay que tener algo de paciencia. Declarar que ya no vas a llegar a Rusia 2018 porque en el primer partido empataste demuestra que en el fondo no tienes mucha claridad de lo que significa la palabra proceso. Si en el primer partido de los 18 de la eliminatoria, no te fue tan bien y empataste nomás, tú dices: saquemos lecciones, saquemos experiencia, esto puede haber servido para mejorar. Entonces si este primer momento tuvo debilidades, pero crees en la idea del proceso, lo que haces es mirar las debilidades no para aplastarlo, sino para mejorarlo.

Llevan seis meses de trabajo como observadores y les quedan cuatro más. ¿Está conforme con la labor realizada?

-Esto es muy intenso, es muy demandante, física y espiritualmente. Porque la responsabilidad es muy grande. Hay un conjunto de personas que hicieron un acto de fe y yo no quiero ser parte de ningún tipo de decepción o desilusión. A cada consejero esto le va a generar un enriquecimiento. Es muy bonito.