Internacional

Odebrecht delatará a políticos en Brasil para reducir penas

Francisca Guerrero 03/06/2016

En tanto, el Senado determinó agilizar el juicio político contra la presidenta suspendida, Dilma Rousseff.

La clase política brasileña tiembla ante el acuerdo al que habría llegado Odebrecht SA y el juez brasileño Sergio Moro para una delación compensada. La disposición legal permitiría al conglomerado más grande de ingeniería de Brasil y sus ejecutivos obtener una reducción de pena a cambio de su colaboración plena en las investigaciones, es decir, que delaten los sobreprecios de obras y el financiamiento de campañas electorales, involucrando a personalidades políticas de todo los sectores. 

Moro, que decidió suspender el proceso por 30 días, señaló al diario Folha de Sao Paulo que “habría conversaciones sobre algún tipo de colaboración”. 

El mismo medio consigna que las cláusulas del acuerdo establecen que se reducirá la pena solo en el caso de que los ejecutivos faciliten información que revele operaciones ilegales de lavado de dinero y el pago de sobornos a políticos de Brasil a cambio de la adjudicación de obras públicas. 

Odebrecht está acusada de complotar para sobrefacturar a Petrobras por trabajos y de usar el resto para pagar sobornos que han llegado a las cúpulas políticas.En ese marco, Marcelo Odebrecht, el ex presidente ejecutivo de la compañía y parte de la familia controladora, fue condenado a 19 años de prisión después de ser acusado de corrupción y lavado de dinero.

Odebrecht también enfrenta a la justicia argentina, luego de que el gobierno trasandino denunciara a la firma por presuntos sobreprecios que habrían llegado hasta 400% en contrataciones para obras públicas.

En otra arista de la investigación en Brasil, la delación compensada que acordó el ex presidente de la constructora OAS, José Adelmário Pinheiro, con procuradores de Curitiba a principios de año estaría dando frutos. De acuerdo a O Globo, Pinheiro habría revelado información que compromete al ex presidente Lula da Silva con las operaciones de Lava Jato en Brasilia.

Mientras el poder judicial está concentrado en el escándalo de corrupción en Petrobras, el legislativo agiliza el juicio político de Dilma Rousseff. El jefe de la comisión que aborda el tema en el Senado, Raimundo Lira, redujo el plazo para que las partes presenten sus alegatos finales. 

El cronograma presentado inicialmente otorgaba 15 días para la presentación de los argumentos, lo cual se redujo a 5 por cada lado. Al acortarse estos plazos la etapa siguiente, llamada “fase de pronunciación”, se votaría en el pleno del Senado entre el 12 y el 13 de junio.