Internacional

OCDE valoró los resultados de la reforma a las pensiones del primer gobierno de Bachelet

Francisca Guerrero 09/06/2016

En su informe de perspectivas de negocios y finanzas, publicado esta madrugada, el organismo destaca la reforma chilena y británica particularmente por los ajustes que permitieron en las tablas de mortalidad.

“La reforma a las pensiones del 2008 en Chile provee un ejemplo de cómo una regulación externa impacta en la mezcla demográfica de la población pensionaria”. Así parte el recuadro del informe de OCDE donde se destacan la reforma nacional y la del Reino Unido al sistema de pensiones. 

En su informe “Perspectivas de Negocios y Finanzas 2016”, el organismo multilateral indica que la reforma implementada durante la primera administración de la Presidenta Michelle Bachelet “incrementa de manera efectiva la cobertura del sistema de pensiones para los segmentos de menores ingresos de la población, aumentando drásticamente la proporción de pensionistas de bajos ingresos”.

El documento agrega que “está claro que esta afluencia de pensionistas de bajos ingresos tendría el efecto de reducir la esperanza de vida media de toda la población pensionista”. 

Pero los elogios no acaban en la implementación de la reforma hace ocho años. La OCDE también destaca las actualizaciones de las tablas de mortalidad en 2014 y 2015, ya que permiten reflejar de mejor manera los cambios en la mortalidad experimentadas por la población nacional. 

La entidad dirigida por Angel Gurría también indica que “las recientes libertades de pensiones concedidas en el Reino Unido son un ejemplo complementario de cómo una regulación potencialmente cambia la demografía de la renta vitalicia en el futuro”. En el informe explican que “hasta 2014, 75% de los activos acumulados en un plan de contribuciones definido requerían efectivamente de una renta vitalicia. Este requisito fue removido en 2014, resultando en una caída dramática de las ventas de rentas vitalicias”. 

Así, sostienen que “la salida del mercado de la renta vitalicia probablemente será impulsada por los individuos que tienen menos beneficios del seguro de longevidad que proveen las rentas vitalicias y por quienes tienen menos expectativas de vida. Aquellos individuos probablemente provienen de los segmentos de la población de más bajos ingresos”. 

Perspectivas globales. En su análisis de los sistemas financieros y la productividad global la OCDE indicó que “la economía mundial está atrapada entre dos vientos en contra: la reversión en la pesada inversión en commodities durante el súper ciclo: y una recuperación en “forma de L” en las economías avanzadas, causada por las secuelas de la crisis financiera y la interacción de la re-regulación con tasas de interés bajas y negativas”. 

Además, el informe asegura que la “facilidad monetaria ha alcanzado sus límites en términos de estímulo para la mayor parte de la economía mundial”.

De acuerdo a la entidad  “el mejor escenario sería uno en el que el crecimiento bajo de la productividad agregada en el período posterior a la crisis mejore”, para lo cual se requieren “reformas estructurales en una amplia gama de sectores”, que reduzcan “la fragmentación que dificulta el rendimiento del negocio y la productividad”.

En ese marco, la OCDE subraya que la investigación y desarrollo (I +D) es uno de los más importantes contribuyentes al aumento de la productividad. 

En consecuencia, plantea que “la política pública tiene un papel importante en la promoción de la misma. Incentivos fiscales, incluidas las políticas fiscales, deben dirigirse a las barreras, obstáculos o sinergías específicas para facilitar el deseado nivel de inversión en I + D y las innovaciones”. 

Especifican que cualquier incentivo tributario debe considerar “las políticas generales de impuestos de cada país”, además se deben combinar con “políticas de innovación y de I+D más amplias” y subrayan que “más actividad de I+D en un país no se traduce necesariamente en un aumento global de innovación si se trata de la transferencia de un país a otro”.