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Internacional

Martín Redrado sobre Argentina: "Si no hacen un programa integral, estaremos en un proceso de desgaste que podría consumir todo 2016"

Paula Namur 18/05/2016

El economista argentino, que estará en Chile el 8 de junio, sostiene que falta convergencia entre las principales variables de política económica en Argentina. Según explica, el sector privado espera señales que despejen la incertidumbre en materias de costos laborales y tasas de interés, entre otras, para invertir.

A cinco meses de iniciado el gobierno de Mauricio Macri en Argentina, ya se han tomado muchas de las medidas prometidas para reiniciar el camino hacia la reactivación económica. Martín Redrado, ex presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) entre 2004 y 2010, sostiene que el gobierno ha fallado en que ha anunciado medidas por goteo y no a través de un plan integral que permita reducir la incertidumbre y crear un ambiente propicio para la inversión privada. Asegura que se ha reunido con el gobierno para plantear esto.

El economista argentino, referente del Frente Renovador (del ex candidato presidencial, Sergio Massa), estará en Chile el 8 de junio para participar del seminario “Países emergentes: el desafío de mejorar la productividad”, organizado por la Cámara Chileno Norteamericana de Comercio (AmCham Chile) y Principal.

Usted el lunes criticó la falta de convergencia en las medidas del gobierno argentino. ¿A qué se refiere?

-No es una crítica, sino un comentario. Falta convergencia entre las principales variables de política económica. Me refiero a la necesidad de que el gasto público, la recaudación, la emisión monetaria, las políticas de ingresos, junto con las políticas de inversión pública, todas converjan hacia un mismo número. Si el gobierno pretende llegar a una inflación de 25%, todas estas variables debieran crecer a ese ritmo y no lo están haciendo. 

El gobierno ha planteado que para el segundo semestre Argentina comenzará a ver señales positivas, por ejemplo, en la reducción de la inflación. ¿Coincide con esto? 

-Que la inflación va a bajar no me cabe la menor duda, por un menor consumo que es evidente por la caída que hay en los salarios reales. Lo que no está claro todavía es la salida en términos de retomar crecimiento. Argentina avanza lentamente en un camino de normalidad económica, pero la variable que queda por despertar es la inversión. El sector privado está esperando señales de a dónde termina el aterrizaje de las principales variables económicas, para iniciar un proceso de inversión en los sectores reales. Sí lo que estamos viendo es fuerte inversión financiera, pero está claro que eso es de corto plazo.

¿De qué otros factores dependerá la reactivación de la inversión?

-Depende también del programa económico. Faltan incentivos. El gobierno se está dando cuenta de esto y está lanzando incentivos impositivos para pequeñas y medianas empresas. También está lanzando un agresivo programa de inversión pública. Todo esto hay que verlo en el terreno de la implementación para poder calibrar los tiempos y el grado de éxito que puede tener.

¿Por qué? ¿Qué errores podría haber en esa implementación?

-Los tiempos, básicamente. Lo que se ve es una nueva administración que está aprendiendo también y que hay muchos funcionarios nuevos. Hacer licitaciones y llevarlas adelante es fácil de decir y no tan fácil de implementar, sobre todo también con la sombra de los hechos de corrupción que ha tenido la obra pública en los últimos años, con lo cual hay una extrema cautela de los funcionarios para no caer en estos vicios que la sociedad argentina está repudiando.

¿Cómo evalúa el liderazgo del equipo económico?

-Es un equipo muy sólido. Sin duda tenemos un gran equipo económico en la cancha. Lo que uno puede pedir adicionalmente es una mejor coordinación de todas las variables de política económica.

¿Cómo evalúa en términos generales al gobierno de Macri?

-Comienzo prometedor, desafíos pendientes. Ha sido un buen comienzo, despertando buenas expectativas, pero el desafío principal es superar en materia económica y social la estanflación. Pero sin duda, Argentina inició un camino hacia la normalidad en política económica e internacional. Lo está transitando con algunos pozos de aire que a mi juicio están vinculados a una falta de estrategia integral, más abarcadora que lo que hemos visto hasta el momento. Hasta ahora hemos visto más una política de paso a paso y esto ha llevado a un desgaste que a mi juicio podría haberse evitado.

¿Cómo se podría haber evitado?

-Con mayor coordinación, con metas trimestrales, y un horizonte plurianual en materia monetaria, fiscal, de ingresos y de inversión pública. Si se hubiera visto el lanzamiento de un programa, con metas a dos años y objetivos trimestrales, también en materia de accountability, hubiera generado un sendero hacia el sector privado que quitaría incertidumbres. Hoy es muy difícil convocar a la inversión cuando no se sabe cuáles serán los costos laborales, porque todavía no están cerradas las negociaciones salariales para todo el año. Todavía no tenemos el sendero en materia tasas de interés, de costos, y al no haber un sendero claro, es difícil tener una economía que vaya del consumo a la inversión como pretende el gobierno.

Muchos han criticado que las medidas de Macri se estén realizando de una forma tan radical, más que de manera gradual ¿Qué opina ud. sobre la velocidad con que han avanzado?

-Ha habido shock en lo monetario, y gradualismo en lo fiscal, pero hay que escapar de esa discusión. La pregunta es: ¿el programa es integral o parcial? ¿O es un programa en grageas? Primero fue la unificación cambiara, luego el aumento de las tarifas de los servicios públicos, luego los holdouts, ahora se está trabajando en el blanqueo de capitales, o del aumento de las obras públicas. Entonces, está todo viniendo por etapas en lugar de tener un programa abarcador, que le dé un horizonte a la política económica argentina. 

¿Cómo podría subsanarse eso?

-El gobierno siempre está a tiempo de lanzar un programa económico integral. Si mañana los ministros del área económica plantean un esquema de metas en materia fiscal, monetaria, política de ingresos e inversión pública, podrían completar lo que ya han hecho. Si no hacen un programa integral, estaremos en este proceso de desgaste que probablemente consuma todo el año 2016.

¿Espera que esto se materialice?

-Tenemos un gobierno que por suerte escucha al sector privado, a diferencia del anterior, que convoca a economistas profesionales independientes, que ha sido mi caso: me han convocado para tener reuniones informales y yo les he dicho a ellos lo mismo que he dicho ahora, así que uno espera que tal como han corregido otras cosas, siempre lo puedan hacer, y si no, tendremos un 2016 que será tomado como un año de transición.

¿Qué opina de la ley antidespidos?

-Es una ley a la defensiva que, lamentablemente instala un tema que no debiera: Argentina no tiene una crisis de empleo en este momento. Quizás el gobierno no ha manejado bien este tema. Me gustaría ver una discusión en el congreso sobre cómo bajar impuestos a las empresas pequeñas y medianas que estén generando empleo y no una ley a la defensiva que lo único que hace es cerrar el mercado laboral.