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Internacional

Marcelo Díaz: "Lo que hemos denominado 'realismo sin renuncia' nunca ha desaparecido"

Renata Fernández 27/05/2016

Pide al mundo privado "hacer su contribución" para colaborar con el Gobierno en la reactivación económica. Además, llama a esperar a que concluya el proceso constituyente antes de hacer evaluaciones.

Un año de trabajo y la asistencia a dos cuentas públicas suma ya Marcelo Díaz desde que desembarcó como ministro en la Secretaría General de Gobierno. Hoy, una semana después de la cuenta pública del 21 de mayo, el vocero de La Moneda explica los alcances del discurso de la Presidenta y proyecta la que será la gestión en los 24 meses que quedan de Gobierno. 

En su cuenta pública la Presidenta habló de “reprogramar” ciertas iniciativas. ¿El retorno del ‘realismo sin renuncia’ marcará lo que queda de gestión de Gobierno?

-La Presidenta ha hecho referencia a que hemos debido reprogramar ciertos compromisos. Entre ellos la gratuidad, y otras materias que se han visto impactadas por la menor disposición de recursos como consecuencia del escenario económico que enfrenta Chile. Desde esa perspectiva nos ha parecido que la conducta seria y sana es la que hemos tenido, en el sentido de hacer evidente cuáles son las restricciones, precisamente para poder cumplir los compromisos que hicimos. La misma cuenta es reflejo muy nítido de cómo hemos ido cumpliendo los compromisos que hicimos con el país. Desde esa perspectiva aquello que hemos denominado ‘realismo sin renuncia’ nunca ha desaparecido como un criterio que ordene nuestra agenda. Por el contrario, está muy presente y lo va a estar precisamente porque tenemos esa convicción. La convicción que de acuerdo a las capacidades y realidades que enfrentamos debemos seguir cumpliendo con los compromisos que hicimos con el país.

¿Se buscó con este mensaje presidencial dar certezas a algunos sectores? En particular al empresariado.

-La Presidenta lo que ha hecho es entregar una cuenta pública del país en la que ha señalado que hay cosas que hemos cumplido, no solamente en los últimos 12 meses, sino desde el inicio del mandato presidencial. Y son una obra maciza: Reforma Tributaria, laboral, el proceso constituyente, una Reforma Educacional que ha abordado todos los niveles de la educación y que ha cambiado de manera muy radical un sistema educativo injusto y dominado por el lucro y la segregación. También ha señalado con mucha nitidez cuáles son las tareas que tenemos por delante, algunas de tremenda envergadura, así como el cumplimiento de otros desafíos que nos hemos planteado. Y ha señalado también con la misma nitidez que nos corresponde ocuparnos de manera muy clara del desafío del crecimiento y la productividad, porque las condiciones económicas cambiaron muy sustantivamente. De ahí que la Presidenta le ha instruido al conjunto del Gobierno poner un foco de atención muy preferente en esta agenda pro crecimiento que estamos llevando a cabo.

¿El Ejecutivo tiene claridad sobre qué proyectos en particular deberán ser postergados y reprogramados? Salvo el enunciado eso no se clarificó en el discurso.

-La Presidenta lo señaló en su agenda y hemos concordado una hoja de ruta. Hemos tenido una jornada de trabajo con la Nueva Mayoría y hemos definido prioridades legislativas. Y vuelvo a señalar: el criterio del ‘realismo sin renuncia’ es un factor que ordena el conjunto de la acción del Gobierno, de cómo cumplir aquellos compromisos que hicimos con los ciudadanos porque este es un Gobierno que ha cumplido y que seguirá cumpliendo, pero en un contexto de mayor restricción presupuestaria y fiscal.

En los tres consejos de gabinete que se han realizado en el año, en el último cónclave y en el 21 de mayo se habló de priorizar el crecimiento. Sin embargo, algunos sectores de oposición cuestionan que sólo se anunció la creación de 60 mil empleos en el área de construcción. ¿Es suficiente?

-Hay 10 iniciativas que se van a licitar el próximo año por 4 mil millones en infraestructura, la ley de productividad que ya está en el Congreso, el fondo de infraestructura que ya está en el Congreso. Es decir, no son solamente los anuncios señalados el día 21 de mayo, sino que son otras acciones que ya hemos venido implementando. El ministro de Hacienda ha sido especialmente proactivo en abrir el diálogo y el trabajo con el conjunto de los actores vinculados a estos desafíos, precisamente para poder apuntalar nuestra capacidad de crecimiento. Porque tenemos la convicción de que la economía puede crecer más y que la economía chilena tiene capacidad para más. Eso requiere, tal como lo ha señalado la Presidenta, un pacto público privado en torno a una agenda de crecimiento que se sostenga en el tiempo. El Gobierno está haciendo su contribución, pero también tienen que hacerla los privados.

La Presidenta dio por terminada la obra gruesa del Gobierno, pero una de sus reformas emblemáticas, la constitucional, recién está en su primera etapa y carga con críticas y la marginación de la oposición del proceso. ¿No es adelantado plantear que la obra gruesa del Gobierno está lista cuando no se sabe aún si el proceso constituyente llegará a buen término? 

-Yo no veo ninguna contradicción en aquello. Al contrario. Hemos dicho que las principales reformas comprometidas por este Gobierno están o terminadas o están en marcha, y eso incluye al proceso constituyente. Cuando la Presidenta lo anunció en el mes de octubre planteó claramente que era un proceso que tenía distintos momentos, y que eso cruza el horizonte temporal del mandato de este Gobierno. Si hay algo que nos tiene satisfechos de lo que ha ocurrido en los últimos siete meses desde que la Presidenta anunció el inicio del proceso constituyente, es que hoy desde todas las posiciones políticas se está hablando de la necesidad de construir una Constitución que nos represente a todos. Si uno mira lo que está ocurriendo en Chile es que se ha instalado un momento constitucional en el que todos asumimos que, más allá de la vigencia que tiene la Constitución que hoy día nos rige, esta no fue capaz de reunir en torno de si un consenso constitucional. Y nosotros lo que hemos señalado es que nos interesa que la Constitución a la que arribemos sea el resultado de una amplia deliberación ciudadana y con un amplio entendimiento entre los chilenos. De modo tal que sea la casa común de todos los chilenos. La noción de obra gruesa da cuenta esencialmente de una afirmación fundamental: que las reformas comprometidas por este Gobierno ya han sido concretadas o se encuentran en pleno desarrollo y que ahora el acento de este segundo tiempo del Gobierno está puesto en la implementación adecuada y apropiada de dichas reformas y en la finalización de aquellas que se encuentran ya desplegadas.

A la fecha se han inscrito alrededor de 50 mil personas para participar del proceso constituyente y el Gobierno ha celebrado estas cifras. Sin embargo, hay sectores que dicen que eso es menos del 1% del universo de potenciales participantes. ¿Puede una reforma a la Constitución ser legítima con esos índices de participación?

-Este es sin duda un proceso inédito que ha sido capaz de convocar y movilizar a más de 60 mil personas y ha instalado un debate nacional. Qué duda cabe que ya es un éxito. Nosotros tenemos la convicción de que el resultado de este proceso constituyente en sus distintos momentos va a tener una característica inédita en la historia de Chile, que es precisamente el sello ciudadano. Nos interesa que no sea un debate cerrado a la elite.

Usted ha dicho que “siempre se puede mejorar” en relación al proceso constituyente. ¿Qué aspectos cree que urge corregir?

-Ya habrá tiempo para hacer las evaluaciones. Ahora mismo estamos concentrados de lleno en la tarea de informar a los ciudadanos, nos parece que ahí hay que concentrar nuestras energías.

La oposición acusó una “provocación” en los dichos de la Presidenta en su cuenta pública, donde aludió a que quien se margina del proceso se queda abajo del carro de la historia. ¿Cuál es el llamado a Chile Vamos?

-A nosotros nos encantaría que ellos participaran, y por cierto hay algunos que están participando. Sin ir más lejos el senador Manuel José Ossandón, el diputado Felipe Kast, diputados de la UDI y RN que han señalado que van a ser parte de la discusión. Ojalá muchos más lo hicieran. Comparto plenamente las palabras de la Presidenta de que quien se resta de participar, resta también valor a sus ideas porque no las expone. ¿Qué mejor escenario para discutirlas que este proceso constituyente? Hay gente que levanta fantasmas que son falsos. Les diría a ellos que de nuestra parte van a encontrar siempre la mejor disposición no sólo para aclarar, sino para ver su punto de vista a efectos de que sientan que cuentan con las garantías para ser parte del debate. Más que emplazarlos es invitarlos.

¿Es una opción a mediano o largo plazo que TVN sea 100% financiada por el Estado y sin publicidad?

-No es una medida que esté considerada en nuestras indicaciones.

¿Hay alguna autocrítica por la gestión financiera de TVN? La empresa perdió US$40 millones en dos años, agotando todo lo que había ahorrado durante los años de bonanza.

-La autocrítica correspondería si la gestión dependiera de nosotros, pero la gestión del canal no depende de nosotros. Es más, ni este ni ningún Gobierno tiene facultades para resolver quién dirige el canal, esa es una responsabilidad del directorio. A este Gobierno no le ha correspondido designar a ninguno de los miembros del directorio actual, sin perjuicio de que se ha hecho un esfuerzo tremendo por racionalizar la empresa. Destaco y celebro ese esfuerzo que han hecho desde el canal público. Por tanto no me parece que seamos nosotros los llamado a juzgar ni a responder por la gestión de TVN porque no somos parte de ella. La ley expresamente así lo señala. Pero hay un dato importante. Es sabido en la industria que hubo decisiones que tomó en su momento el canal, la plana ejecutiva, no hace un par de años, que afectaron severamente la situación de TVN, me refiero particularmente al área dramática que era uno de sus fuertes. Lo que nosotros estamos haciendo con este proyecto de capitalización y no de pago de deuda, porque esa no es la tarea ni responsabilidad del Gobierno, es entregarle las herramientas a TVN para que pueda competir en buenos términos. 

Reforma laboral: “Nos interesa poder avanzar con la mayor celeridad posible”

 -En pleno análisis del fallo del Tribunal Constitucional siguen los ministros y los equipos técnicos del Gobierno. A pesar de que las reuniones avanzan y que la discusión se acota cada día más, el ministro Marcelo Díaz evita dar un plazo preciso para definir los pasos a seguir en materia laboral ni adelantar por qué mecanismo se inclinará el Gobierno para zanjar el futuro del emblemático proyecto. 

Además, el vocero reitera la que ha sido la tónica del Ejecutivo desde que se conoció la sentencia del TC: cualquiera sea la decisión que se tome frente a la reforma laboral, se pretenderá concretar la mayor cantidad de avances posibles.

¿Cuándo tendrá el Gobierno la definición para la Reforma Laboral?

-Estamos trabajando intensamente y cuando lleguemos a conclusiones las vamos a dar a conocer. Pero evidentemente nos interesa poder avanzar con la mayor celeridad posible.

¿Qué expectativas tienen sobre cuándo entrará en vigencia la reforma laboral? ¿Alcanzará este año o quedará para el 2017?

-Va a depender precisamente de este análisis que estamos haciendo. Lo que estamos evaluando son las distintas alternativas que surgen como consecuencia del fallo del Tribunal Constitucional para poder asegurar el objetivo que fijó la Presidenta de la República, y es que tengamos avance en materia de equilibrio en la relación entre empleador y trabajador al interior de las empresas y en la protección de los derechos de los trabajadores. Por lo tanto, el resultado de este análisis tiene ese propósito, que la legislación que finalmente promulguemos constituya un avance en la perspectiva de los trabajadores y un avance en el fomento del diálogo social equilibrado al interior de las empresas y no un retroceso.

¿Una ley corta va acomodar los aspectos que impugnó el Tribunal Constitucional o como Gobierno esperan poder devolverle preminencia al sindicato?

-Chile es un Estado de derecho, sus instituciones son serias y nosotros actuamos de forma seria. Podemos, como lo hemos señalado, no compartir este fallo de mayoría del Tribunal Constitucional, pero lo que corresponde, lo serio y lo responsable, es cumplir con el fallo y eso es lo que vamos a hacer. Por tanto, la solución por la que finalmente optemos se va a hacer cargo del cumplimiento de ese fallo, de eso no hay ninguna duda y eso es parte del patrimonio de la solvencia institucional de Chile que no está en duda.

Hay expertos en la materia y distintos analistas que han planteado que la pobreza fue uno de los grandes temas ausentes en la cuenta pública. ¿Está de acuerdo? ¿Hay una decisión del Gobierno de no abordar de manera explícita este tema?

-Claramente no, creo que es una lectura equivocada también del discurso y de la agenda de este Gobierno. Fue este Gobierno el que convirtió el bono marzo en un bono permanente sustrayendo la lógica de que el Gobierno de turno decidía si lo daba o no en marzo. Este Gobierno es el que devolvió después de tres décadas y media la gratuidad en la educación superior, es este Gobierno el que aprobó la Ley Ricarte Soto, es este Gobierno el que impulsó la más grande transformación de las últimas décadas en materia educativa, aumentando la cobertura a las salas cuna y jardines infantiles, erradicando el lucro, copago y selección.