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Internacional

La encrucijada de la UDI: entre Piñera o recuperar el ADN

Gladys Piérola 20/05/2016

Aunque falta un año y medio para la elección presidencial, cada cierto tiempo el debate sobre llevar un candidato propio o apoyar al ex mandatario toma intensidad en el partido. Piñera tiene adherentes en la UDI, pero un grupo más doctrinario se niega a dar un cheque en blanco y apuesta por influir en el programa de una eventual repostulación del ex Presidente. Tres analistas entran de lleno a la discusión.

Una comisión política o un consejo directivo ampliado, en junio o julio, debería ser la instancia en que la UDI pueda poner en marcha la determinación de llevar una carta propia a las primarias presidenciales del 2017.

Un debate que divide al partido entre retomar las “ideas propias” y ponerlas “sobre la mesa”, o evitar una “candidatura testimonial” que dañe aún más los ánimos dentro de la colectividad. 

 La discusión se retomó con fuerza después que uno de sus militantes históricos, Joaquín Lavín, señalara en revista Qué Pasa que “el candidato natural de la UDI es Piñera, lo demás es música”.

Esto gatilló una serie de cuestionamientos, pues reconocen al interior del partido que la idea de llevar un candidato propio es mayoritaria, pero no absoluta.  Y que la intención de una carta presidencial sirve más para “poner un proyecto con el que se pueda negociar” ante una eventual candidatura del ex Presidente.

Para el académico de la UDD, Gonzalo Müller, es evidente que “Piñera tiene la mejor opción de ser el próximo Presidente de Chile. Pero eso no debiera inhibir al resto de los partidos  para que puedan competir con su agenda, su candidato y un programa propio”.

Müller agrega que “la sana competencia válida aún más a quien resulte ser el candidato único de la oposición” y que la UDI como receta debe tomar esta decisión como “una oportunidad de volver a poner sobre la mesa” temas importantes como lo hizo en la presidencial del 2009.

Postura que comparte el cientista político Cristóbal Bellolio, quien señala que  renunciar a llevar a un candidato de antemano es “como decir entro a la cancha a perder el partido”.

Bellolio reconoce que hoy “regalarle la presidencial a Piñera es un mal negocio” para la UDI cuando aún falta un año y medio para las elecciones.

Un foco distinto es el que tiene el director de Investigación del Instituto de Estudios de la Sociedad, Pablo Ortúzar, quien destaca que “tener candidato sin programa es poner la carreta ante los bueyes y eso es un déficit que a la derecha le ha costado muy caro”. 

Para Ortúzar, la discusión debiese ser de ideas y la defensa de ellas ante de pensar en un candidato presidencial. “Cuando uno dice quiero tener un candidato es porque hay una visión política, una visión de Estado, y la pregunta es si eso está. Yo no lo veo en la UDI ni en ningún partido de derecha”, asegura.

¿Volver al ADN?

Al interior del partido, noviembre está marcado en el calendario como un mes “clave”. Los resultados de las elecciones municipales y el futuro de la nueva directiva serán esenciales para tomar la decisión  final.

El diputado José Antonio Kast ha sido uno de los pocos que han levantado la mano y han hecho públicas sus intenciones de ser abanderado por el partido. Y lo que esperan en la UDI es ver si hay más intenciones, y definir como plazo entre enero y marzo poner en práctica el “procedimiento” que se elija en el consejo directivo ampliado.

“Kast es el único que podría ser en esta guerra fratricida entre ‘longueristas’ y ‘jovinistas’”, asegura Cristóbal Bellolio. Y destaca que “siempre fue  una  especie de guardián de la doctrina más cercano a una UDI confesional como la de Jaime Guzmán”.

Muchos ven una candidatura propia como la oportunidad de mover a las bases y con ello recuperar la identidad “perdida” tras los escándalos vinculados al Caso Penta y al financiamiento irregular.

“Hay mucho que trabajar. Aquí no hay liderazgo único evidente, ni un programa que esté aprobado”, dice Müller.

 La discusión ahora se centrará en cómo se debe armar un proyecto distinto, que reencante a militantes y votantes, que apueste a “diferenciarse”.

Y para dar este paso, el diagnóstico de Cristóbal Bellolio es claro y enfatiza que sin renovación de líderes, la recuperación de la UDI “es casi imposible”.

“Este debe ser el retiro de los ‘coroneles’, a quien se le ocurra poner nombres como el senador Coloma o el mismo Joaquín Lavín de nuevo, está leyendo mal el mapa”.