Internacional

Expertos critican ausencia del tema de la pobreza en el discurso del 21 de mayo

Pierina Bertoni 26/05/2016

No se hizo ningún anuncio respecto a la erradicación de campamentos, por ejemplo, donde aún viven del orden de 36 mil familias. Se indica que medidas como los bonos sólo sirven de salvavidas, mientras que la gratuidad universitaria apenas podría beneficiar a un 1% de las personas de campamentos.

”La primera tarea de la protección social es la reducción de la pobreza. Ha sido necesario lograr un antes y un después en su medición, acorde con las nuevas caras que hoy adquiere este fenómeno. Para actuar con eficacia perfeccionamos la medición de la pobreza, incorporando a la Encuesta Casen la medición de pobreza multidimensional”.

El párrafo anterior fue la única referencia sobre la pobreza que realizó la Presidenta Michelle Bachelet en su discurso del 21 de mayo. Poco, muy poco de acuerdo a los expertos en el tema, en especial porque debería seguir siendo un tema de primera prioridad.

Según la última encuesta Casen, el 14,4% de las personas en Chile son pobres, mientras el 4,5% están en la pobreza extrema. Las cifras son  las más bajas de la región, tras Argentina (considerando la medición Cepal). Además, Chile  es el tercer país que más rápido bajó su tasa de pobreza desde 2010 en América Latina. Sin embargo, economistas anticipan que el bajo crecimiento económico de los últimos años y el acotado aumento del empleo, harán que la medición de este año de la pobreza muestre un estancamiento en su tendencia a la baja, e incluso podría registrarse un aumento por primera vez desde 1990.

En este escenario, los expertos apuntan a no perder el foco en esta materia y fueron enfáticos en señalar que, al parecer, la disminución del número de personas que viven en campamentos o las políticas púbicas que brinden una solución definitiva a los sectores  más vulnerables, dejaron de ser prioridad para el Ejecutivo.

Así también lo evidencian -de forma más anecdótica- las últimas cuentas públicas presidenciales. En 2012, mientras Sebastián Piñera era Presidente, la palabra “pobreza” se mencionó 14 veces en el discurso del 21 de mayo, el año siguiente fue nombrada 15 veces, mientras que en 2014 la Presidenta Bachelet sólo la usó 3 veces, la misma cantidad que en la cuenta anual del sábado pasado.

 Bruno Baranda, ex ministro de Desarrollo Social, señaló que “el mensaje del 21 de mayo nos sorprendió con la ausencia casi total del compromiso del Gobierno para adoptar medidas que colaboren a la superación de la pobreza”, 

Felipe Kast, actual diputado y ex ministro de Mideplán y quien asumió un rol protagónico en el Gobierno anterior en la tarea de erradicar los campamentos luego del terremoto del 2010, sostuvo que “había una sensación de invisibilidad de la pobreza, no fue parte del discurso, el Ministerio de Desarrollo Social  brilló por su ausencia. Eso es muy grave para un Gobierno que más encima ha hecho un aumento de la carga tributaria sustantivo y donde finalmente no se nombra la palabra campamento en ninguna parte, no se nombra la palabra pobreza y claramente vemos un Gobierno sin agenda social”.

Mientras que Baranda agregó que le parece preocupante que este desafío siga estando ausente de la agenda de Gobierno: “Si uno analiza con sinceridad, advierte que en estos dos últimos años no hemos conocido ninguna política pública ni programa que vaya al corazón de quienes más lo necesitan… Más allá de los bonos”.

Precisamente en este punto coinciden también todos los expertos, pues aseguran que ya el institucionalizado sistema de bonos, como el de marzo o el de invierno, son un “salvavidas”, pero no una solución para los más necesitados.

Juan Cristóbal Beytía, presidente del directorio de Techo Chile, profundizó en este punto, señalando que “todos sabemos que no solucionan ningún problema, sin embargo hay que decir que en situaciones por ejemplo de adultos mayores, es un buen salvavidas”.

En tanto Paulina Henoch, investigadora del Programa Social del instituto Libertad y Desarrollo (LyD), enfatizó en cuanto a la ausencia de medidas que  “no se han hecho, la única fue el bono marzo e invierno, pero los cuales ya existían y simplemente se reajustan, no existe un foco claro acerca de las políticas para superar la pobreza”.

Situación de los campamentos. Para todos los expertos, el tema principal que no se abordó en el mensaje presidencial fue la erradicación de los campamentos. Al presente año en Chile existen 693 campamentos, misma cifra que durante el 2015 e incluso superior a la del 2014, cuando cuando existían 681.

Así,  actualmente 36.023 familias residen en campamentos en el país, 8.645 familias más que en 2011, cuando la cifra llegaba a 27.378 f según cifras de Techo  Chile.

Beytía manifiesta que sobre este tema no se habló “nada” en la cuenta pública, y comentó que “cuando asumí en Techo en 2013 eran 31 mil familias, hoy día hay 5 mil más, es un fenómeno que va en aumento, y no es que no hayamos hecho la pega, salieron en estos años 5 mil familias de los campamentos, pero entraron otras 10 mil”.

El también capellán de Techo ejemplifica que el total de personas que viven actualmente en campamentos, equivale a toda la población de Aysén.

En tanto, la experta de LyD se mostró preocupada, porque “lamentablemente la gente que vive en campamento o que vive en pobreza extrema y está en la calle no son los que hacen marchas, entonces existe un grupo que requiere ser foco de nuestra política social y está siendo pasado a llevar por los grupos que se organizan y generan mayor movimiento para que sean escuchados, y todos sabemos que si bien se deben ayudar a los otros grupos, debemos ayudar aún más a las personas que se encuentran en situación más vulnerable”.

Reforma educacional. Una de las medidas que tangencialmente podrían ayudar a que un menor número de personas caigan en la pobreza o incluso puedan salir de ella, es la gratuidad universitaria y la reforma a la educación.

Sin embargo los expertos coinciden que si bien es una inversión, es poco lo que podría beneficiar  a las personas más vulnerables.

En esa línea Henoch expresó que “la educación en general es una de las políticas, especialmente si es de calidad, que promueve la movilidad y es lo que uno espera, lo que pasa es que lo más importante es que las políticas sociales se dirijan y sean de forma tal que se les entregue más a las personas que más lo necesitan, entonces no necesariamente políticas universales van a beneficiar a las personas que más lo requieren”, y explicó que muchas veces los jóvenes que viven en campamentos luchan entre ir al colegio o salir a trabajar para cooperar con sus familias, por lo que el porcentaje que podría acceder a educación superior es muy bajo.

Lo mismo ratifica Beytía, quien agregó que “nosotros creemos que las reformas no llegan a los campamentos, porque cuando tu planteas gratuidad universal o la gratuidad universitaria, resulta que tenemos el 1% de las personas que viven en campamentos que ha llegado a la universidad”.

Sergio Urzúa: “La pobreza claramente no ha sido un tema prioritario para esta administración”

-En materia de pobreza, una de las voces más capacitadas es la del conomista de Clapes UC, Sergio Urzúa. El experto es miembro del directorio de la Fundación para la Superación de la Pobreza y  profesor de la Universidad de Maryland en Estados Unidos. Precisamente desde allá, hace un análisis de la situación actual de la pobreza en el país.

¿Qué le pareció la falta de anuncios sobre esta materia?

– Claramente no ha sido un tema prioritario para esta administración. De hecho, la cosa más importante que probablemente este Gobierno ha estado considerando en el área de la pobreza es el inicio del nuevo sistema de focalización y el término de la ficha de protección social. En este nuevo sistema los hogares más vulnerables serían caracterizados como tal en función del uso de los datos administrativos, la información con que cuenta el Estado. Pero la verdad es que en materia de políticas sociales evidentemente no hemos tenido muchas novedades.

¿Esto podría cambiar?

– Es probable, en especial cuando conozcamos el nuevo resultado de pobreza que da la desaceleración de la economía. Con el aumento del desempleo y los distintos factores que han afectado durante el último tiempo, probablemente la pobreza o se mantiene en los niveles que hemos observado en el último tiempo, sin continuar con la reducción significativa que históricamente ha tenido la serie, o incluso podría aumentar levemente.

¿Cree que las medidas que ha tomado el Gobierno son suficiente para combatir la pobreza?

– Cuando uno mira la información de campamentos, el aumento en el número de familias que viven en extrema vulnerabilidad se ha mantenido bastante estable o incluso ha aumentado en el último tiempo. Creo que desde un punto de vista social esa problemática ha quedado de alguna forma relegada a un segundo plano, y me da la impresión que las políticas sociales no se han hecho cargo de esa situación. En ese sentido considero que las políticas sociales no han estado enfocadas a mejorar la situación económica o el nivel de vida de las familias más vulnerables, eso me queda bastante claro.

¿Qué medidas se estarían tomando ahora para superar esta situación?

– Chile utiliza hace harto tiempo el sistema de bonos. De hecho, desde la administración de Piñera que esto se institucionalizó. Los bonos de alguna forma han sido el sistema de transferencia incondicional que ha utilizado el Estado durante mucho tiempo, pero el impacto que tienen los bonos es bastante acotado en el mediano y largo plazo. Hacer políticas sociales a partir de la entrega de bonos me parece que es un error garrafal, es una mala política pública al final del día, y uno debiera preocuparse más bien de la posibilidad de generar mayores empleos.

¿Y en materia de programas cómo se ha andado?

– La revisión del impacto que han tenido programas como Chile Crece Contigo y el Ingreso Ético Familiar, lamentablemente no se ha hecho. Ojalá se pueda entregar información a investigadores que puedan realizar el estudio formal de impacto de estos programas, porque al final del día esa es la fórmula aprobada de éxito, revisar las cosas que se están realizando.