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Internacional

El último año de Obama: las políticas que reafirmarán su legado

Francisca Guerrero 11/01/2016

Mañana Obama realiza su State of The Union. Desigualdad, control de armas y política exterior estarán entre las prioridades de su último año.

El viernes 20 de enero de 2017 a las 13:00 horas de Washington, Barack Obama dejará de ser presidente de Estados Unidos. Pero la cuenta regresiva ya comienza en medio de la campaña electoral entre quienes se disputan sucederlo en el poder y cuando mañana entregue su último State of the Union, el discurso en el que da cuenta de la situación del país. 

Con un año por delante y con popularidad por recuperar, la desaprobación (51,6%) aún supera su aprobación (44,5%), el mandatario ya ha comenzado a dar luces de los énfasis que tendrán los últimos meses de su administración. “Usualmente los presidentes en su último año intentan solidificar su legado y convencer a la gente de los logros conseguidos, lo que se ve reflejado en su discurso. Obama, por ejemplo, habla en sus conferencias sobre el éxito económico, incrementos en el salario mínimo e intentos por aumentar el control de armas”, señaló a PULSO el académico de la Universidad de Houston, Brandon Rottinghaus. 

Su análisis va en línea con lo que demuestran los hechos. Sin ir más lejos, la semana pasada el Presidente decidió tomar el toro por las astas en lo que a control de armas se refiere. Ante la imposibilidad de que avance cualquier iniciativa legislativa, por la oposición republicana, decidió regular mediante decretos. Así, quien quiera vender armas estará obligados a registrarse y contar con una licencia federal, mientras que quien desee comprar deberá presentar sus antecedentes, dando cuenta de su salud mental y su historial criminal. 

“Desde la matanza en Cleveland, donde murieron muchos niños, el Presidente ha intentado tomar medidas, pero todo queda frenado en el Congreso, por lo que los decretos que ha anunciado, aunque limitados, son muy simbólicos”, aseguró Clodagh Harrington, directora de American Politics Group.  

En materia económica, Rottinghouse plantea que “en sus primeros años, en medio de la crisis, Obama tuvo que enfocarse en las grandes empresas, de modo que no comenzarán a quebrar y empeoraran la situación. Esto lo hizo a pesar de que no acomodara en absoluto a las clases de ingresos bajos o medios bajos. Pero hace un par de años él ha estado intentando dar un giro con políticas que beneficien más a los individuos”. En ese marco, considera que se esforzará por negociar con los republicanos la posibilidad de subir impuestos en algunos sectores, lo que reconoce que no será nada fácil. 

En una línea similar, Harrington asegura que el mandatario “está muy preocupado por el incremento de la desigualdad en los ingresos”, y que para enfrentarla buscará  garantizar ciertos derechos sociales. 

“Hay dos cosas de las que estará hablando bastante durante su último año en la presidencia: el acceso gratuito a la universidad para los jóvenes más pobres y la protección para las mujeres trabajadoras que deciden ser madres. El Presidente quiere hacer obligatorio el post natal y fuero maternal, porque hasta el momento depende de si tu empleador quiere darte o no esos beneficios”.

William Schneider, académico de la Universidad George Mason, difiere en el foco económico que tendrá Obama este 2016, al señalar que su objetivo será “mantener el ritmo de mejora que ha experimentado la economía después de la crisis financiera. Él no quiere dejar la presidencia en medio de un declive, como lo hizo George W. Bush”. 

Pero no todo es sobre Estados Unidos, parte importante del legado de Barack Obama tiene que ver con su política exterior. Su agenda ya contempla cinco viajes al extranjero. En abril va a Alemania, mayo a Japón, julio a Polonia, Septiembre a China y en noviembre, después de la definición de su sucesor, a Perú. 

Además, funcionarios de la Casa Blanca aseguraron US News que probablemente en sus viajes a Asia también se detenga en Vietnam, en mayo, y en Laos, en septiembre. Pero sin lugar a dudas lo que genera más expectaciones es un posible viaje a Cuba, que lo convertiría en el primer mandatario estadounidense en pisar la isla desde la revolución en 1959. 

“Obama fue el primer presidente en retomar relaciones formales con Cuba desde que comenzó el embargo. Este es un hecho muy importante para EEUU y Obama se ha sentido muy cómodo en esta negociación. No me sorprendería que siga avanzando en el acercamiento con los cubanos y que se esté programando un viaje a la isla”, indicó Rottinghaus. 

Por otra parte, Schneider destaca la situación en el Medio Oriente, asegurando que “Obama quiere ir disminuyendo la presencia estadounidense, pero no será algo fácil, considerando la amenaza de ISIS”. Además, subrayó que “él hará todo lo posible para evitar enviar grandes fuerzas estadounidenses al Medio Oriente”. 

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