Internacional

Crecen dudas por el futuro político de Brasil de cara a las elecciones de 2018

Leonardo Ruiz 17/05/2016

Michel Temer, el actual presidente interino, descartó volver a postular al cargo en dos años más, y así tener más libertad en aplicar medidas económicas que considera impopulares.

Las dudas por el futuro político de Brasil siguen apareciendo. Luego de que el jueves asumiera como presidente interino Michel Temer, hasta que se aclare el juicio político a Dilma Rousseff -período que podría extenderse hasta 2018-, ya empezó la discusión por lo que ocurrirá cuando se realicen elecciones ese año.

Temer descartó en una entrevista a O Globo que se vaya a presentar en las elecciones, señalando que no necesita practicar gestos o acciones que conduzcan a una posible reelección. “Incluso puedo ser impopular, pero ya que produce beneficios para el país, para mí es suficiente”, señaló.

En octubre de 2014, Dilma ya fue reelegida con 51,6% de los votos por cuatro años más (hasta 2018) por lo que la líder del Partido de los Trabajadores no podrá volver a presentarse a una elección. Sin embargo, los contendores que venció en esa ocasión sí aparecen como los que tienen más opciones de volver a competir.

Mario Marconini, Director Gerente de Teneo Strategy y Director de Negociaciones Internacionales de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo, dijo a PULSO que seguramente una candidata será Marina Silva, la política ambientalista que perdió en primera vuelta en 2014 con 21,32% de los votos.

Marconini, que también trabajó en el ministerio de Finanzas de Brasil y fue Secretario de Comercio Internacional del país, agregó que otro candidato será posiblemente el ex presidente Lula da Silva, quien pese a estar implicado en el caso de lavado de dinero y corrupción conocido como Lava Jato, operación por la que incluso podría ser arrestado de manera preventiva, posee el capital político suficiente para volver, especialmente dado que “tendrá dos años para oponerse al gobierno de Temer, lo que será fácil de hacer”.

El tercer candidato natural en la lista de Marconini es Aécio Neves, el favorito de los empresarios en 2014 que perdió con 48,2% de los votos. 

“Neves lo va a querer, pero mucho dependerá de lo que ocurra con José Serra, ahora ministro de Relaciones Exteriores, y con Geraldo Alckmin, el gobernador de Sao Paulo, ya que ellos dos también van a competir por la nominación de su partido, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB)”.

Por último, un cuarto nombre es el de Eduardo Pase, alcalde de Rio de Janeiro y miembro del partido de Temer, el PMDB. “Paes era una gran esperanza para el partido hasta que se metió en problemas por una grabación donde le dijo un par de cosas extrañas a Lula, y también por su legado de los JJOO, particularmente después de un ‘torpe’ accidente en un ciclovía en Rio”, señaló Marconini.

El mismo Temer, pese a sus declaraciones, podría ser candidato, aunque podría quedar inhabilitado para postular al cargo de presidente por la justicia electoral de Brasil, ya que ha sido acusado de haber realizado donaciones a campañas electorales por un valor más alto que el permitido por la ley, por el cual enfrenta una multa de 80.000 reales.

Una encuesta de Datafolha de mayo, antes de la salida de Dilma, posicionó a Lula como ganador de las elecciones de 2018 con 21% de votos sobre Marina Silva, que obtendría 17%.

País en recesión. La agencia Moody’s dijo ayer que los JJOO, que se realizarán en agosto difícilmente “alterarán” el escenario de recesión económica que atraviesa Brasil, pese a la inversión de más de US$7.100 millones esperados en infraestructura.

En tanto, el nombramiento del nuevo presidente del banco central brasileño, posiblemente a Ilan Goldfajn, quedó para hoy.