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Internacional

¿Cómo debiera ser el Ministerio de Ciencia y Tecnología?

Paula Núñez 21/05/2016

La Presidenta Michelle Bachelet anunció en la cuenta pública que durante el segundo semestre se enviará el proyecto para la creación de una nueva cartera que impulsará el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país.

La Presidenta Michelle Bachelet anunció en la cuenta pública que durante el segundo semestre se enviará el proyecto para la creación de una nueva cartera que impulsará el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país.

Generar una institucionalidad con recursos suficientes como para potenciar la investigación, desarrollo e innovación, además de ser capaz de poner a la ciencia y tecnología como centro del debate son parte de los objetivos que empiezan a configurarse para la secretaría de Estado.

“Tengo la sensación que, dada la envergadura de los desafíos y las oportunidades que tiene Chile, a esta altura ya es necesario tener un ministerio que sea capaz de articular esto al más alto nivel político. De otra manera, no vamos a dar el salto que esperamos desde hace tiempo. Quizás, ésta es la gran oportunidad para hacerlo. Los ministerios en sí mismos no son la panacea ni varita mágica, pero pueden contribuir bastante”, dice Gonzalo Rivas, presidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad y miembro de la Comisión Presidencial “Ciencia para el desarrollo de Chile”.

Chile hoy es el país OCDE con menor inversión en la materia, lo que plantea grandes desafíos para la futura cartera. ¿Qué modelo debiera seguir el país?, ¿qué pasa con el presupuesto y con la formación de capital humano?, ¿es realmente necesario que exista una cartera de este tipo? Son algunos de los cuestionamientos que surgen al respecto.

 “Hoy en nuestro país la ciencia y tecnología se maneja a través de acciones aisladas, pero no coordinadas. No existe ni el número de científicos ni el presupuesto apropiado para desarrollar las acciones que el país necesita. Se han estudiado fórmulas que distintos países han usado. Pero lo cierto es que no se puede copiar ningún modelo, porque nuestra idiosincrasia es diferente. Hay que generar algo a la medida de nuestro país”, señala Jorge Babul, presidente del Consejo de Sociedades Científicas de Chile.

La ACTI (Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de Información A.G)  es una de las entidades que, por muchos años, ha solicitado a las autoridades la creación de un Ministerio de Ciencia, Innovación y Tecnología. “Creemos en un ministerio con recursos, presupuesto y fuerza necesaria para desarrollar una integración entre estas tres áreas. Queremos ciencia aplicada para el desarrollo del país. Es decir, cómo hacemos que el I+D+I (investigación, desarrollo e innovación) crezca ese 0,39% promedio versus el 2,4% del PIB que tiene la OCDE”, expresa Jaime Soto, secretario general del organismo.